20 modos de falsear o adulterar la información y 60 signos para detectarlos

Como complemento de la entrada anterior, que incluye una tipología de la información falsa o adulterada, en esta se enumeran los modos más habituales de manipulación o presentación deformada de la información (acciones y soportes) y se presenta asimismo una lista de signos que nos deberían hacer sospechar de que puede haber intenciones maliciosas tras una comunicación. Consecuentemente, detectar uno de estos signos debe ser una invitación para que detengamos por un momento los motores de la asimilación, agudicemos nuestros controles y nos lancemos a contrastar el material publicado en medios o recibido a través de canales. Unos minutos pueden permitirnos reconocer la basura informativa y ponerle freno, constituyéndonos en vía muerta para su propagación o, mucho mejor aún, en modestos neutralizadores de su vida en las redes.

Ejemplos de información falsa o adulterada

Completo aquí la tipología de la información falta o adulterada propuesta en la anterior entrada con una serie de ejemplos de informaciones, mensajes, contenidos pseudoperiodisticos, análisis, diagnósticos… con elementos y características que evidencian anomalías y reducen su fiabilidad. Podemos recibir este tipo de comunicaciones por medios y canales muy diversos, tradicionales o tecnológicamente novedosos, y muchas veces incluso de algunos con cierta apariencia de credibilidad. Asimismo, incluyo aquí unas puntualizaciones sobre la terminologia utilizada y sobre la diferente naturaleza de cada clase de manipulación o debilidad comunicativa, ya que no siempre es fácil determinar qué tipo de maniobra de confusión, modo de alteración de la verdad, intento de intoxicación o carencia informativa tenemos delante.

Tipos de información falsa o adulterada

La falsificación de la información es una práctica que existe desde tiempos inmemoriales, pero en los actuales, a caballo de las nuevas tecnologías que han multiplicado y abaratado los canales de información, resulta mucho más fácil para todo tipo de agentes con propósitos poco honestos exponer sus mensajes llenos de dobles intenciones y dirigirlos a públicos numerosos. Los modos de hacerlo varían. Yo propongo aquí una tipología de la información falsa o adulterada: en concreto, 18 clases distintas de textos escritos y también discursos orales (informaciones, explicaciones, mensajes, crónicas, noticias, opiniones, análisis, conclusiones…)— que podemos recibir a través de medios y canales diversos y de los que deberíamos desconfiar porque pueden estar adulterados y provocarnos concepciones erróneas o incluso intoxicarnos, sobre todo cuando se trata de mentiras presentadas con envoltorios vistosos y tentadores.

Secuestros, venganzas, obsesiones y gente que no es lo que parece

En la confección de thrillers con protagonismo femenino, programados generalmente en tardes de fin de semana, no solo se incluyen ciertos elementos de modo recurrente, sino que las propias tramas responden a fórmulas o patrones argumentales. Aquí propongo 41 tramas tipo, caracterizadas por la preponderancia del personaje femenino y la comisión de un crimen en un ambiente no criminal. En estas historias, una mujer afronta un peligro encarnado en un oponente (mujer u hombre), y, con dificultades (y alguna ayuda poco determinante), logra neutralizarlo. El poder femenino en su máxima expresión.

Carreras por el bosque, copas de vino y cuchillos de cocina

Existe un género de ficción televisiva caracterizado por entrar en los terrenos argumentales del thriller y estar protagonizado de manera preponderante por personajes femeninos. Su ubicación en las programaciones suele ser tras la sobremesa —aproximadamente entre las cuatro de la tarde y las nueve—, preferentemente en fines de semana. Aquí menciono 50 elementos recurrentes que parecen obligados en estas producciones norteamericanas elaboradas a partir de patrones y fórmulas. Además, merece la pena destacar uno de sus fines adicionales, de raíz inequívocamente feminista.

Planetas, monos, listas, incendios digitales… y algo de sexo

Últimamente los diarios digitales parecen darse la mano a la hora de determinar buena parte de sus tipos de contenido. Los medios varían en las líneas editoriales y presentan diferencias formales según opten por más contenidos propios, reciclados o vinculados. Pero el esquema de los materiales infomativos y divulgativos de complemento parece maquinado por una misma mente pensante o por un equipo de analistas demoscópicos. Prima el potencial del clic, la caza y pesca de visitantes mediante títulos e imágenes atrayentes, con más variedad temática que desarrollo expositivo. Es el paradigma de la tentación.