ESTILO

img-estilo - luccla


LA CONFIANZA EN LA CONSECUCIÓN DE UNA META DEPENDE DE LA CREDIBILIDAD GENERADA A LO LARGO DEL ITINERARIO



En las páginas informativas de este sitio web:

  • No encontrarás fotos estándar de supuestos ejecutivos estrechándose la mano, sosteniendo maletines o señalando con expresión petrificada monitores o rotafolios, simulando ser parte de un equipo real del negocio.
  • Tras el clic sobre un botón o enlace no saltarán a tu vista listados de soluciones, servicios y metodologías con denominaciones rebuscadas muchas veces expresadas innecesariamente en inglés (aunque sí pueden aparecer algunos de los términos extranjeros concisos y elegantes que desde hace ya tiempo forman parte de nuestras vidas).
  • No chocarás con frases enfáticas aludiendo a mi apuesta por la excelencia, orientación a resultados, orientación al cliente, creencia en las personas, predisposición a la mejora, adaptación al cambio, pasión por la comunicación, gestión del talento, aportación de valor…, porque todos esos tópicos y obviedades los presupongo afines a cualquier consultor, sea colaborador o competidor.
  • Tampoco encontrarás encendidas frases comerciales con objetivo publicitario, intentos de convencerte de que soy (o somos) tu mejor opción o expresiones emocionales del tipo nos apasiona o te ayudamos a crecer, de esas que hoy en día parecen obligadas a pesar de su escasa originalidad.
  • Y, por supuesto, ni por asomo encontrarás testimoniales laudatorios alabando y avalando mi manera de actuar, microgénero literario que nace casi siempre del pacto recíproco entre amigos o excompañeros o del mutuo beneficio entre clientes y proveedores, por lo que destila muy baja credibilidad salvo que aparezca en un espacio neutral completamente ajeno al individuo elogiado.

Solo verás referencias a actividades, necesidades y servicios concretos, y a compromisos y criterios de actuación, además de reflexiones sobre los contenidos, la creatividad y la comunicación.

Respeto el estilo de todas las consultoras, pero a mi me gusta siempre tocar suelo, soy proclive a lo concreto y lo detallado, tengo predilección por lo sencillo, me gusta lo tangible, me interesa lo útil, me tienta lo relevante, me resisto a lo que no es veraz, no soy un amante de la estandarización, valoro lo premeditado, me gusta acelerar los proyectos en lo posible, soy exigente pero no perfeccionista porque entrego siempre los materiales en la fecha pactada, no soy partidario de la publicidad hiperemocional que valdría para cualquier producto y no busco que me contrate quien no me necesita a mí, sino a otros profesionales.


Estilo profesional

Estas son algunas claves de mi modo de actuar en la creación y mejora de contenidos escritos y en la consultoría creativa (que hago extensivas a los profesionales con los que ocasionalmente trabajo en ciertos proyectos):

  • Tener siempre como referente el objetivo definido y el rendimiento potencial planeado para los trabajos de creación y mejora de contenidos o en las acciones de asesoramiento.
  • Intentar expresar ideas, valoraciones y conclusiones con un lenguaje claro, preciso y ameno, tanto si se trata de contenidos creativos o comunicativos como si tienen carácter funcional.
  • Considerar que el contenedor debe condicionar en parte el contenido: hay que escribir distinto para medios y soportes diferentes.
  • Creer que los contenidos deben tener la dimensión escrita que se requiera en cada caso, sin confundir síntesis y precisión con brevedad, ni tampoco nivel técnico y profundidad con extensión.
  • Apostar siempre por contenidos que sean muy legibles, cuidando con especial interés la presentación.
  • Procurar que los contenidos sean visualmente atractivos, pero sin incluir imágenes y gráficos con el único objeto de disfrazar la falta de sustancia de un trabajo.
  • Combinar, en los diseños formativos de acciones presenciales, contenidos sólidos con ejemplos prácticos y técnicas participativas, sin incluir falsas actividades de carácter cosmético ni crear sesiones vacías que obliguen a los participantes a llenar sus carencias.
  • Establecer, en el asesoramiento personal y creativo, relaciones personales en las que la confianza se combine con la expresión sincera y sin complejos.
  • Mantener vías abiertas que permitan incorporar en todo momento nuevas ideas, objetivos y sugerencias.
  • Al tratar con creativos que necesitan apoyo, poner el máximo empeño en que el autor se sienta en todo momento autor.
  • Comunicar sin tendencia al laconismo, proporcionando a quien lo desee información generosa y detallada a lo largo de todo el proyecto.
  • Tratar siempre de evitar que los proyectos se atasquen o tomen rumbos erróneos por inhibición en el aviso de riesgos, problemas y conflictos.
  • Utilizar a fondo diferentes recursos comunicativos aprovechando sus diferentes posibilidades, hacer del correo electrónico una herramienta de trabajo y no sólo un medio de mensajería y utilizar los espacios y recursos en la nube para compartir documentos y armonizar tareas.
  • Definir proyectos en los que haya visibilidad completa de los profesionales que actúan: cuando haya equipos visibles, la gestión del proyecto no ocultará a los expertos y especialistas, a los que habrá acceso en todo momento, con el fin de que nadie tenga la sensación de que su interlocutor técnico es un mero intermediario o de que su proyecto está en manos de personal no especializado.
  • Hacer que, una vez perfiladas las líneas de actuación, los verdaderos protagonistas de los proyectos sean quienes actúan sobre los contenidos o con los creadores, para que la parte fundamental del presupuesto sea creación, análisis, mejora o asesoramiento, y no simple gestión (y mucho menos intermediación).
  • Preguntar, indagar y averiguar, para que no sea preciso presuponer y especular.
  • Chequear de manera continua el avance de los proyectos y su adecuación a los objetivos previstos, buscando que el rumbo correcto esté siempre asegurado.
  • Colaborar, cuando sea preciso, solo con partners (profesionales y consultoras) especializados en sus campos y que comparten estilo y compromisos.

No creo en la consultoría estandarizada o comoditizada ni pienso que el mercado pida mayoritariamente precios ajustados porque no le interese la calidad: lo hace porque exigir una buena relación calidad-precio es lo más inteligente y nadie tiene por qué pagar por lo que no necesita o para compensar costes indirectos de otros proyectos o de gestiones apoyadas en aparatos ineficientes y burocráticos.

Afortunadamente, hay muchos creativos, asesores y consultores que creen en lo tangible, huyen de los tópicos y no se visten de esa fingida sofisticación que suele hallarse más en la oferta que en el resultado. Yo pongo mi esfuerzo de cada día para intentar estar entre ellos.