La galaxia comunicativa (10): UNESCO – peligro de las lenguas (escalas 6 a 9)

En el anterior post vimos cinco de los factores tenidos en cuenta por la UNESCO para valorar el riesgo de experimentar un debilitamiento o incluso extinguirse al que está expuesta una lengua.

► La galaxia comunicativa (9): UNESCO – peligro de las lenguas (escalas 1 a 5)

La lista completa de factores es la siguiente:

1 – Transmisión intergeneracional de la lengua.
2 – Número absoluto de hablantes.
3 – Proporción de hablantes en el conujunto de la población.
4 – Cambios en los ámbitos de utilización de la lengua.
5 – Respuesta de la lengua ante nuevos ámbitos y medios de comunicación.
6 – Disponibilidad de materiales para la enseñanza y aprendizaje de la lengua.
7 – Actitudes y políticas gubernamentales e institucionales, y estatus de la lengua
8 – Actitudes de los miembros de la comunidad hacia su propia lengua.
9 – Tipo y calidad de la documentación.

Atlás UNESCO - lenguas en peligro

Recordemos que nos estamos refiriendo a los documentos de la UNESCO sobre lenguas del mundo en peligro, y, en concreto, a su ATLAS, en versión impresa, a su MAPA interactivo, y a sus estiudos sobre vitalida de los idiomas.

En esta entrada completo la lista de nueve factores con los cuatro restantes. Son los que tienen que ver con los materiales y documentos que reflejan tanto el uso del idioma como sus reglas y elementos (6 y 9) y también con las actuitudes de los hablantes y de las autoridades políticas y administrativas de diferentes territorios (países, regiones, poblaciones…) hacia los idiomas allí utilizados (7 y 8).

Los comentarios en cada factor (antes y despues de exponer la escala), son míos, inspirados en buena medida por las consideraciones del grupo de estudio de la UNESCO, pero los niveles los muestro tal como los sintetiza esta institución en algunos documentos.


Factor 6 — Disponibilidad de materiales para la enseñanza y aprendizaje de la lengua

La existencia de cuerpos documentales normativos, informativos y didácticos (manuales, guías, gramáticas, ortografías, diccionarios, glosarios, libros de aprendizaje del idioma…) y de obras que usen la lengua como vehículo de comumicación narrativa, descriptiva, divulgativa, formativa o de entretenimiento es fundamental en la fortaleza de los diferentes modos de hablar que tenemos los habitantes humanos de este planeta.

Pero no todas las lenguas se relacionan con la enseñanza de la misma manera. Hay idiomas indígenas que consideran esencial la oralidad en la transmisión de sus lenguajes, o que no tienen reflejo escrito, o que si lo tienen no es considerado tan relevante como la interacción oral entre los coetáneos de diferentes generaciones.

Sin duda, una población que cuente con un poderoso componente escrito o grabado de uso de sus lenguas y de reflejo de sus elementos, reglas y criterios de uso, y que lo use como herramienta de enseñanza y alfabetización, estárá en mejor condición para proteger, mantener y potenciar estos idiomas que son patrimonio cultural y herramienta de comunicación.

La transmisión de una lengua cxomo instrumento de habla puede ser sólida y aportar capacidad de resistencia al idioma incluso si es oral, siempre que se realice con espero y dedicación con las niños, pero nadie puede dudar que hoy en día, en un mundo tan globalizado y lleno de medios con soporte escrito, hacerlo sin apoyo de materiales didácticos sobre su uso y sus normas esenciales es tener muchos números para caer en la decadencia.

La escala de valoración de riesgo que propone la UNESCO basada en este sexto factor es la siguiente.

  • 5 — Existen una ortografía establecida y una tradición de lectura y escritura, con gramáticas, diccionarios, textos, literatura y medios de comunicación diarios. La lengua escrita se utiliza en la administración y en la educación.
  • 4 — Existen materiales escritos, y en la escuela los niños aprenden a leer y escribir en la lengua. La lengua escrita no se utiliza en la administración.
  • 3 — Existen materiales escritos y los niños pueden conocer la lengua escrita en la escuela. No se promueve la alfabetización mediante medios impresos.
  • 2 — Existen materiales escritos, pero es posible que sólo sean útiles para algunos miembros de la comunidad; para otros pueden tener un valor simbólico. El aprendizaje de la lectura y la escritura en la lengua no forma parte de los programas escolares.
  • 1 — La comunidad conoce una ortografía práctica y se escriben algunos materiales.
  • 0 — La comunidad no posee ninguna ortografía.

Las definiciones son algo parcas, y extraña que solo haya referencias a la ortografía en los niveles de más riesgo —cuando la lingüistica, y la gramática, incluso en sus niveles más básicos, tienen muchas otras facetas—, pero como escala gradual de situaciones de amenaza resulta suficientemente sugerente.

Factor 7 — Actitudes y políticas gubernamentales e institucionales, y estatus de la lengua

La vitalidad y el desarrollo de una lengua dependen en cierta medida de la cultura lingüistica del lugar, de las costumbres dominantes o al menos presentes en las diferentes tribus, comunidades, aldeas, poblaciones, provincias, regiones, territorios, países o entidades supranacionales, pero también de cómo sea tratada por la oficialidad administrativa —leyes, reglamentos, justicia, decisiones políticas ejecutivas, normativas municipales y regionales…– y por ciertos entes internacionales que velan por los patrimonios culturales.

Quizá no podamos decir que hay ideologías lingüisticas, pero sí que existen ideologías que definen tomas de posición sobre las lenguas. Ello puede implicar, como principio, la protección equilibrada de todas las hablas presentes en el territorio administrado, pero no siempre es así.

La actuación política e institucional puede tener mostrar tintes muy diferentes, dentro de estos polos:


PROTECCIÓN — ABANDONO
PROHIBICIÓN — OBLIGACIÓN
PROMOCIÓN — DESINCENTIVACIÓN
PRESTIGIO — DESCRÉDITO
NORMATIVIZACIÓN — DESREGULACIÓN


El tratamiento público de las lenguas puede tener así vertientes diversas, en un hilo de posibilidades que va de lo benefactor a lo pernicioso, de lo seductor a lo coactivo, de lo lícito a lo ilegítimo, de la intervención al abandono.

Conviene, no obstante, advertir que hay líneas de decisión en las que los dos polos pueden ser negativos para alguna lengua:

  • La prohibición de una lengua puede matarla, pero la obligación de usarla puede desgastar a otra que tenga también derechos, e incluso incfluenciar en que la preferida pierda prestigio.
  • La desregulación abre un campo para que una lengua acabe dispersa y se complique su enseñanza, pero la excesiva normativización puede acartonarla y aplastar sus dialectos y hablas.

En algunos lugares, los poderes políticos abandonan de modo deliberado la protección de unas lenguas y se exprimen en potenciar otras, bien discriminando a las primeras negativamente para potenciar a las preferentes y dominantes —a menudo con un propósito de blindaje de las unidades estatales contra movimientos de tipo nacionalista—, bien reforzando idiomas minoritarios o codominantes en detrimento de otros muy presentes, también codominantes, o incluso claramente dominantes —en este caso, como oposición nacionalista a los gobiernos centrales—, por considerar esaslenguas como las autóctonas, las legítimas o los preferidas.

El resultado, en todos los casos, es la privación a los idiomas preteridos de sus necesarias vitaminas: el uso en diferentes ámbitos, el prestigio, su presencia vehicular en la educación…

La escala de la UESCO sintetiza este factor en sus niveles pivotando sobre esos componentes: apoyo y protección, asimilación, promoción, obligación, prohibición…

  • 5 – APOYO IGUALITARIO — Todas las lenguas son protegidas.
  • 4 – APOYO DIFERENCIADO — Las lenguas minoritarias son protegidas fundamentalmente como lenguas de ámbito privado. El uso de la lengua es prestigioso.
  • 3 – ASIMILACIÓN PASIVA — No existe una política explícita para las lenguas minoritarias; en el ámbito público prevalece la lengua dominante.
  • 2 – ASIMILACIÓN ACTIVA — El gobierno alienta la asimilación a la lengua dominante. Las lenguas minoritarias no gozan de protección.
  • 1 – ASIMILACIÓN FORZOSA — La lengua dominante es la única lengua oficial, mientras que las lenguas no dominantes no son reconocidas ni protegidas.
  • 0 – PROHIBICIÓN — Las lenguas minoritarias están prohibidas.

Esta escala incide directamente en el supuesto más habitual —el menoscabo de las lenguas minoritarias—, algo lógico ya que estamos hablando de peligro global de desaparición, pero ello no nos debe hacer olvidar el hecho de que en algunos lugares, por razones ideológicas o por furor nacionalista, puede darse también la jugada inversa: discriminación de lenguas sólidas y muy presentes en el territorio por considerarse ajenas a este a pesar de ser desde hace siglos las propias (primeras, maternas…) de muchas generaciones de ciudadanos.

Es cierto que las lenguas minoritarias son las que más sufren por las discriminaciones o las carencias de protección, pero, del mismo modo, una protección mal entendida puede menoscabar de modo ilegítimo derechos de hablantes de otras lenguas que deben poder ejercerse en sus territorios. La excusa de que una lengua tiene mucha fuerza en otros territorios o en todo el mundo no justifica la privación de derechos en una zona de hablantes porque haya otra lengua que tenga menos potencia nacional o internacional.

Así, si hubiera dos escalas, uno para el peligro global (debilitamiento en el planeta) y otro para el peligro en territorios concretos (al margen del global), podrían asociarse niveles diferentes a las mismas lenguas según el sitio. Pero solo la segunda nos estaría hablando de derechos.

Factor 8 — Actitudes de los miembros de la comunidad hacia su propia lengua

Las comunidades de hablantes suelen compartir una lengua dominante, y a veces se apoyan incluso en dos o tres, además de en las extranjeras que puedan manejar (linguas francas o lenguas consideradas útiles por razones de cercanía, relaciones familiares o necesidad profesional), pero no siempre tienen la misma posición hacia sus lenguas más propias.

Han existido (y existen) actitudes y consideraciones muy diferentes de los hablantes hacia una lengua:

  • Considerar que es una de sus esencias nacionales o tribales y lanzar y apoyar iniciativas para protegerla, desarrollarla y expandirla.
  • Tenerla por su herramienta de comunicación básica, primándola en casi todas las situaciones y colaborando en su protección.
  • Utilizarla como instrumento útil y prioritario, pero sin demostrar un especial interés en su desarrollo y protección.
  • Simultanearla con otra lengua propia o considerada también muy útil, intentando no perder comba en ninguna.
  • Considerarla suya, pero utilizándola muchas veces como herramienta de comunicación secundaria.
  • Desear un uso mayor de la lengua, pero priorizar otra porque consideran que ello les puede beneficiar más social o profesionalmente o porque creen que no hacerlo les puede hacer perder valor en el mercado.
  • Dejarse llevar por la lengua dominante, sea la propia o la segunda, por seguidismo, sin especiales consideraciones.
  • Considerar que ese idioma forma parte de su perfil de habilidades, pero dándole un uso reducido, sin importarles que ello provoque cierta oxidación (disminución de habilidad de uso)
  • Estimarla emocionalmente, como tradición, pero teniéndola por un instrumento poco útil para su vida actual.
  • Verla con cierta antipatía, porque se les impone o no ya la ven moderna y competitiva.
  • Rehuirla siempre que pueden, porque consideran que solo es un residuo cultural que tiene escasa utilidad con vistas al futuro.
  • Avergonzarse de ella y evitar que se les vea en público utilizándola.
  • Combatirla, a poco que tengan ocasión de tomar parte en decisiones administrativas que potencien otra…

En realidad, todo está entre dos extremos —la lengua como componente esencial y útil de la comunidad, frente a la lengua como elemento antiguo y desfasado que ya carece de toda utilidad y se conserva por prurito cultural—, aunque en medio, por supuesto, hay posiciones más tibias o ambivalentes.

Las consideraciones positivas incentivan el uso, potencian el desarrollo, articulan proyectos de protección y dan energía a los estudios, lo que redunda en una apuesta de los hablantes por el esplendor de su lengua; las negativas influyen en un descenso del uso ordinario y en la pérdida de prestigio, lo que suele llevar al desinterés por la protección y a una desaparición paulatina del idioma en los diversos ámbitos en los que se da la comunicación, y con ello, a una decadencia no cuestionada por los hablantes, o, al menos, tolerada.

La escala de este factor propuesta por la UNESCO se sintetiza así:

  • 5 — Todos los miembros conceden valor a su lengua y desean que se promueva.
  • 4 — La mayoría de los miembros apoyan el mantenimiento de la lengua.
  • 3 — Muchos miembros apoyan el mantenimiento de la lengua; otros son indiferentes o pueden incluso apoyar su pérdida.
  • 2 — Algunos miembros apoyan el mantenimiento de la lengua; otros son indiferentes o pueden incluso apoyar su pérdida.
  • 1 — Sólo unos pocos miembros apoyan el mantenimiento de la lengua; otros son indiferentes o pueden incluso apoyar su pérdida.
  • 0 — A nadie le preocupa que se pierda la lengua; todos prefieren emplear una lengua dominante.

Cuando en una comunidad de hablantes los que tienen como propia y principal una lengua que no es la dominante mantienen actitudes positivas hacia esta, en el extremo protector, suelen movilizarse en favor de su idioma para que no pierda fuerza ni presencia. Pero también puede ocurrir que esta minoría acabe teniendo una mayoría suficiente (de seguidores o de apoyos) y pase a tratar de imponer su lengua sobre la antes dominante.

El punto medio es el virtuoiso en este caso como en tantos: hay comunidades en las que de modo generalizado se apuesta por la protección de más de una lengua, impulsando la que pueda estar algo minorizada o ser minoritaria, pero sin menoscabo a los derechos de cada ciudadano a la suya considerada primera o propia, sea o no dominante.

La UNESCO diferencia tres objetivos de actuación en la protección de una lengua:

  • Recuperación — Reimplantar una lengua que ha tenido un uso limitado durante algún tiempo. — Ejemplo: el hebreo, tras la creación del Estado de Israel o el gaélico en Irlanda.
  • Fortalecimiento — Acrecentar la presencia de la lengua no dominante para contrarrestar la amenaza lingüística percibida de una lengua dominante. — Ejemplo: el galés, para contrarrestar el inglés.
  • Mantenimiento — Apoyar el uso estable, tanto oral como escrito (cuando existe ortografía), de la lengua no dominante en una región o Estado donde el plurilingüismo coexiste con una lengua dominante (lingua franca). — Ejemplo: el maorí, en Nueva Zelanda.

Puede haber apoyos e impulsos generalizados a una lengua u otros que estén orientados hacia los ámbitos que se considere que tienen una mayor necesidad: por ejemplo, la prensa, la televisión, el cine, la edición de libros, la enseñanza, la vida empresarial, la vidsa institucional y administrativa, la información en los esteblecimientos comerciales… Pero ha de quedar claro que lo quese mide en esta escala tiene más que ver con lo que los hablantes hagan por convicción que con lo que venga directamente determinado por normas administrativas (aunque estas puedan instar con ellas que haya una mayor conciencia hacia el apoyo de la población).

Factor 9 — Tipo y calidad de la documentación

Este factor está muy conectado con el 6 —Disponibilidad de materiales para la enseñanza y aprendizaje de la lengua—, pero es más amplio y hace referencia a la calidad y profusión tanto de la documentación lingüistica —normativa, descriptiva, orientativa o de estudio — como de los textos y grabaciones de diverso tipo en los que se usa el idioma como vehículo de comunicación, sea originalmente, sea en una adaptación.

Cito aquí algunos de esos documentos:


GRAMÁTICAS DESCRIPTIVAS – GRAMÁTICAS NORMATIVAS – ORTOGRAFÍAS – GUÍAS DE ESCRITURA – MANUALES DE DUDAS SOBRE LA LENGUA – DICCIONARIOS – GLOSARIOS TEMÁTICOS – MANUALES TÉCNICOS – LIBROS DIVULGATIVOS – NOVELAS – CUENTOS – POEMAS – GUÍAS CULTURALES – INFORMACIÓN EN MUSEOS – CATÁLOGOS – FOLLETOS COMERCIALES – BOLETINES DE NORMAS PUBLICADAS – FORMULARIOS ADMINISTRATIVOS – CANCIONES – TRADUCCIONES DE OBRAS Y CANCIONES – GRABACIONES DE ENTREVISTAS – DOCUMENTALES – VÍDEOS INSTRUCTIVOS – VÍDEOS CORPORATIVOS – VÍDEOS DE ENTRETENIMIENTO – VÍDEOS EN CANALES DE LA RED – BLOGS – PROGRAMAS TELEVISIVOS – ANUNCIOS EN PRENSA – ANUNCIOS EN TV – ANUNCIOS EN RADIO – ANUNCIOS EN LA RED – GUIONES DE CINE – PELÍCULAS EN ESA LENGUA – PELÍCULAS SUBTITULADAS – PELÍCULAS DOBLADAS – GRABACIONES DE FUNCIONES TEATRALES – AUDIOLIBROS – PODCAST – REGISTROS CLÁSICOS DE RADIO…


La escala de riesgo de una lengua en función de este factor propuesta por la UNESCO (con niveles descritos muy suncintamenmte) es la siguiente:

  • 5 – EXCELENTE — Existen gramáticas y diccionarios completos, textos extensos y un flujo constante de materiales lingüísticos. Hay abundantes registros anotados de audio y vídeo de alta calidad.
  • 4 – BUENA — Existen una buena gramática y cierto número de gramáticas aceptables, diccionarios, textos, literatura y medios de comunicación cotidianos; hay suficientes registros anotados de audio y vídeo de alta calidad.
  • 3 – ACEPTABLE — Puede haber una gramática aceptable o un número suficiente de gramáticas, diccionarios y textos, pero no medios de comunicación cotidianos; pueden existir registros de audio y vídeo de calidad variable o diverso grado de anotación.
  • 2 – FRAGMENTARIA — Hay algunos esbozos de gramática, listas de palabras y textos de utilidad para una investigación lingüística limitada, pero sin suficiente cobertura. Pueden existir registros de audio y vídeo de calidad variable, con o sin anotación.
  • 1 – INSUFICIENTE — Existen sólo unos pocos esbozos de gramática, breves listas de palabras y textos fragmentarios. No hay registros de audio y vídeo, o los que hay son de calidad inutilizable o carecen totalmente de anotación.
  • 0 – INDOCUMENTADA — No existe ningún material.

Por otra parte, la red es en la actualidad un macrocontenedor global que, además de alojar muchos de los documentos citados, muestra la utilización a diario de las lenguas por sus hablantes en medios sociales o en zonas de comentarios de sitios web (no siempre con acierto, todo sea dicho). Examinar esos usos es también una buena medida para saber el grado de conocimiento que existe en un país sobre una lengua. Quizá no nos dé noticia de su riesgo de desaparición, pero sí puede apuntar algo sobre la calidad de su manejo.



En este BROCHURE de 20 páginas se presenta el ATLAS (está en francés), con su evolución desde la primera edición, y se describe su contenido.

Si te parece interesante profundizar en esta cuestión, recuerda que puedes adquirir el ATLAS UNESCO en el sitio web DL Services que gestiona el stock de las publicaciones de la UNESCO que pueden adquirirse on line en todo el mundo, y consultar los datos esquemáticos de los idiomas puestos sobre el mapa del ATLAS UNESCO interactivo.

Si te interesa echarle un vistazo a la versión completa del documento, puedes consultarla on line, en español, en el siguiente enlace: ATLAS UNESCO LENGUAS (versión impresa).

Y también encontrarás información de interés, y referencia a estas mismas clasificaciones, en el documento Vitalidad y peligro de desaparición de las lenguas, de 2003, del Grupo especial de expertos sobre las lenguas en peligro, convocado por la UNESCO.

Dejo para el final de la última entrada, de las que tratan sobre las lenguas —dentro de esta serie sobre la comunicación y sus elementos, cuerpos y disciplinas—, incluir una lista de fuentes documentales de interés (impresas, en PDF y on line) sobre la temática de los códigos y lenguajes, y sobre los idiomas dentro de estos. Pero nos quedan aún algunos aspectos por examinar.


No abandonamos completamente el ATLAS, porque el siguiente post trata sobre las lenguas a salvo y las extintas.