La galaxia comunicativa (9): UNESCO – peligro de las lenguas (escalas 1 a 5)

En el post anterior enumeré los diferentes criterios que tiene en cuenta la UNESCO para valorar el riesgo de debilitamiento y desaparición de las lenguas existentes en el mundo y cité también dos de las escalas de clasificación establecidas por esa institución (que establecen la misma denominación de niveles), correspondientes a dos de esos criterios: transmisión intergeneracional y proporción de hablantes.

De modo sucinto, en este post y en el siguiente puedes consultar resumidamente todas las clasificaciones, una por cada uno de los aspectos valorados (con una sola excepción), que la UNESCO expone en su ATLAS DE LAS LENGUAS DEL MUNDO EN PELIGRO.

Este ATLAS existe en dos versiones: una impresa, que puede adquirirse on line por 28 EUR (y también consultarse en PDF), y otra interactiva, con libre acceso para consulta on line, que muestra un mapa de lenguas diseminadas por el mundo con una breve ficha de cada una (según el primer aspecto valorado), de un total de casi 2500 (no se incluyen las que se consideran a salvo —exentas de peligro o al menos con riesgo no reseñable—, pero sí las consideradas extintas).

Estos son los dos enlaces:


UNESCO — ATLAS INTERACTIVO DE LAS LENGUAS DEL MUNDO EN PELIGROmapa en versión on line – libre acceso

UNESCO — ATLAS DE LAS LENGUAS DEL MUNDO EN PELIGROdocumento en versión impresa – compra on line


Atlás UNESCO lenguas en peligro
Cubierta del ATLAS UNESCO de las lenguas en peligro

El ATLAS UNESCO DE LAS LENGUAS DEL MUNDO EN PELIGRO tiene como objetivo, tal como indica la institución, sensibilizar a los responsables políticos y a las poblaciones de hablantes de los distintos idiomas del problema de que haya lenguas en riesgo de debilitamiento y extinción, lo que puede deteriorar ese patrimonio cultural que es la diversidad lingüística.

Además, es una iniciativa que impulsa el estudio de las lenguas y el seguimiento de su uso, impantación y tramsmisión como modo de contribuir a su desarrollo y conocimiento.

El documento impreso, que tiene como antecedente el conocido como Libro rojo de las lenguas en peligro de desaparición, editado a principios de los años 90 del pasado siglo, incluye varios mapas y algunas consideraciones interesantes sobre la actualidad de las lenguas en los cinco continentes, así como una referencia a los factores de riesgo a los que se exponen.

Su lectura es altamente recomendable.

ATLAS UNESCO - MAPA INTERACTIVO
Página web del ATLAS UNESCO DE LENGUAS EN PELIGRO – Buscador

EL ATLAS interactivo es un complemento de este documento, y proporciona una ficha esquemática de cada lengua.

Además del ATLAS, hay otros documentos complementarios de los mismos equipos de estudio en los que se expone la lista con los factores de referencia que pueden tenerse en cuenta para valorar el peligro de minoración y extinción de los idiomas y determinar su nivel de peligro actual, y determina una escala para cada criterio (excepto uno, que considera difícil de medir).

El documento origen, de incios de 2000, se titulaba Language Vitality and Endangerment, y ya establecía los primeros criterios de clasificación.

En esta entrada y en la siguiente, como muestra de todos estos documentos, ademas de enlazar el ATLAS interactivo puedes ver esas clasificaciones por criterios, con sus niveles. Consultando el ATLAS interactivo se puede comprobar, además, pulsando en el mapa sobre cada lengua de cada continente —hay miles de idiomas distribuidos por niveles, por lo que deberás usar el buscador—, qué grado de peligro se estima para cada lengua, usando las dos primeras escalas (con niveles que se denominan igual), y cuántos hablantes se considera que existen desde el último registro (aunque puede variar la fecha de este en unos años o incluso en una o dos décadas).

El ATLAS INTERACTIVO se actualiza a menudo (aunque no siempre por ello tenga información reciente) y tiene en cuenta las aportaciones de los usuarios que envían sugerencias (modos mejores de descripción, añadido de lenguas, rectificación de errores o de información desfasada…).

Para saber algo más, puedes repasar la entrada anterior, en la que se comentan algunos aspectos de este ATLAS e se incluyen ejemplos de idiomas con distinto nivel de hablantes y de riesgo, o consultar los enlaces que hay al final del siguiente post.

Ahora, veamos sintéticamente cuáles son las clasificaciones de la UNESCO.

Escalas graduales de la UNESCO sobre riesgo de las lenguas

Como indican los estudios realizados por los expertos convocados por esta institución, describir con detalle y precisión el funcionamiento de las comunidades de hablantes y evaluar la situación de cada lengua son tareas harto complicadas. Incluso el registro del número de hablantes es difícil de realizar.

Debemos pensar que no todos los usuarios de un idioma recurren a este por igual para sus ocasiones de comunicación. Además, los niveles de dominio de los hablantes varían (en oral y escrito), hay muchos usos posibles de cada idioma (no todo es habla ordinaria en el día a día) y la presencia de las lenguas en la educación reglada y en los planes de formación fuera de esta es diversa. Asimismo, muchos hablantes se diseminan por territorios fuera de los lugares en los que una lengua es oficial, oficiosa o protegida o está al menos más presente por ser autóctona o un idioma alóctono bien impantado y ya consolidado.

Para valorar las lenguas por su vitalidad y su exposición al riesgo (debilitamiento y posible extinción), los expertos convocados por la UNESCO barajaron una lista de CRITERIOS o aspectos que merecía la pena valorar. Los hay relacionados con la lengua y su uso, con actitudes de los hablantes y las autoridades, con la influencia de factores externos, con la documentación…

Son los nueve siguientes:

  1. Transmisión intergeneracional de la lengua.
  2. Número absoluto de hablantes.
  3. Proporción de hablantes en el conujunto de la población.
  4. Cambios en los ámbitos de utilización de la lengua.
  5. Respuesta de la lengua ante nuevos ámbitos y medios de comunicación.
  6. Disponibilidad de materiales para la enseñanza y aprendizaje de la lengua.
  7. Actitudes y políticas gubernamentales e institucionales, y estatus de la lengua
  8. Actitudes de los miembros de la comunidad hacia su propia lengua.
  9. Tipo y calidad de la documentación.

En esta entrada vemos los cinco primeros y en la siguiente los cuatro restantes.

Factor 1 — Transmisión intergeneracional de la lengua

Este primer factor atiende a cómo fluye el dominio de un idioma de una generación hacia sus descendientes. En una población, en un momento dado, puede darse la circunstancia de que todos los ciudadamnos dominen la lengua, porque se está transmitiendo de unos a otros de modo eficaz, generalmente mediante la enseñanza reglada como vía primordial, pero también por su uso en ámbitos diferentes: libros, prensa, televisión, eventos, vida institucional…

Para valorar este factor, se tiene en cuenta muy en especial lo siguiente:

  • Cómo está funcionando ese idioma entre los niños.
  • Si se está debilitando la transmisión, cuál es su uso entre los mayores y si lo hablan todos o solo los de más edad.
  • Qué usos dan los hablantes a la lengua (general, solo privado, esporádico…).
  • La asunción de la lengua como primer o segundo idioma.
  • 5 – A SALVO (no corre peligro) — Todas las generaciones hablan esa lengua y la transmisión de esta de generación en generación es continua (no se ha interrumpido).
  • 4 – VULNERABLE — En esta lengua la mayoría de los niños la hablan, pero para algunos su uso puede estar restringido a determinados ámbitos (por ejemplo, al hogar familiar).
  • 3 – EN PELIGRO — Los niños ya no aprenden esa lengua en sus familias como idioma primero o materno. Los hablantes más jóvenes son la generación intermedia (sus padres o tíos). Puede haber comunicación intergeneracional con uso unilateral, por comprensión de la lengua por los niños, pero en muchas ocasiones ya no hay diálogo en esa sola lengua entre generaciones.
  • 2 – SERIAMENTE EN PELIGRO — Solo las personas de las generaciones de mas edad en las familias hablan la lengua: abuelos, bisabuelos, tíos abuelos… Los padres pueden comprenderla, y hablar con estos, pero no suelen utilizarla dentro de su generación ni tampoco con sus hijos.
  • 1 – EN SITUACIÓN CRÍTICA — Los únicos hablantes son las personas de las viejas generaciones, los más mayores, pero incluso estos dan a esa lengua un uso esporádico o limitado a determinadas ocasiones: ya no es el idioma para la comunicación cotidiana, hay cada vez menos interlocutores e incluso algunos de esos pocos hablantes han perdido parte de su dominio (léxico, expresiones…).
  • 0 – EXTINTA — Ya no quedan hablantes (los últimos conocidos fallecieron) ni dominadores de esa lengua conocidos que puedan utilizarla.

Factor 2 — Número absoluto de hablantes

Este segundo factor es el único de los nueve que la UNESCO no traduce en una escala de niveles de riesgo. El motivo es que no puede determinarse una relacion inversa entre la población y el peligro. Aunque tener más población de hablantes siempre redundará en una mayor fortaleza y tener menos población puede incrementar la vulnerabilidad, no es un factor de influencia directa y por ello no tendría sentido crear tramos de población asociadas a menor o mayor riesgo.

Como se pudo ver en algunos ejemplos de la entrada anterior, hay idiomas en el nivel que supone un riesgo mayor que tienen más hablantes que otros que se clasifican en niveles inferiores.

Pongo cuatro ejemplos por cada uno de los cuatro niveles centrales de la escala 1, seleccionados con el único criterio de que se vea cómo a un mayor número de hablantes puede corresponderle a pesar de ello una clasificación de más riesgo. (Son datos redondeados, que pueden corresponder a años distintos de registro y pueden presentar cierto desfase, pero son a pesar de ello suficientemente ilustrativos):


ANDIO – Indonesia — 1700 — VULNERABLE
ENGAÑACHARRA — Australia — 700 — VULNERABLE
ARANDA — Australia — 2000 — VULNERABLE
WALAPAI — EE.UU. — 1000 — VULNERABLE

LATI — Vietnam — 5000 — EN PELIGRO
ARAGONÉS — España — 10.000 — EN PELIGRO
DOLECARLIANO — Suecia — 10.000 — EN PELIGRO
BASKARDÍ– Irán — 7000 — EN PELIGRO

SHATT — Sudán — 15.000 — SERIAMENTE EN PELIGRO
TÁRTARO CRIMEANO– Bulgaria, Rumanía — 20.000 — SERIAMENTE EN PELIGRO
MAUROPOLIANO — Ucrania (Crimea) — 20.000 — SERIAMENTE EN PELIGRO
TERENO — Brasil — 19.000 — SERIAMENTE EN PELIGRO

GADABA — India — 26.300 — EN SITUACIÓN CRÍTICA
DURUWA — India — 51.200 — EN SITUACIÓN CRÍTICA
MAYO — México — 32.800 — EN SITUACIÓN CRÍTICA
ZENATIYA — Argellia — 50.000 — EN SITUACIÓN CRÍTICA


Estos ejemplos (excepcionales) sirven para evidenciar que sería imposible una escala de tramos por el criterio decreciente de población absoluta de hablantes que se ligara a variaciones crecientes de riesgo.

Por ejemplo, en países como Papúa de Nueva Guinea hay idiomas con muy pocos hablantes que se mantienen con cierto vigor y resistencia, transmitidos de generación en generación, por lo que solo se califican como vulnerables, sin que ello implique que una población reducida no sea un factor de riesgo. Algunas muestras: el budibud (120), el magori (200), el bosilewa (250), el guwot (300), el laxudumau (500), el taulil-butam (800)…

En todo caso, son solo ejemplos: en el nivel EN SITUACIÓN CRÍTICA abundan los idiomas con menos hablantes (muchos con poblaciones mínimas), mientras que los que los que más usuarios mantienen están en su mayoría en los niveles primeros de la escala (A SALVO o VULNERABLE).

Factor 3 — Proporción de hablantes en el conjunto de la población

La población hablante es el grupo de personas que forman la comunidad étnica, religiosa, regional o nacional en la que se usa la lengua como herramienta propia. No siempre toda población, aldea, tribu o núcleo urbano habla la misma lengua o utiliza una determinada lengua con la misma frecuencia, objetivo y calidad. Hay pueblos en los que todos hablan una lengua, otros en los que coexisten dos o más lenguas con presencia notable, otros en los que una lengua domina a otra…

Así, la proporción de los hablantes dentro de la población en la que residen es un factor que dice mucho también sobre la vitalidad de una lengua, tanto o a veces más que el número absoluto de usuarios.

La escala es la siguiente, con idénticas denominaciones de niveles que la del factor 1.

  • 5 – A SALVO (no corre peligro) — Todos hablan la lengua.
  • 4 – VULNERABLE — Casi todos hablan la lengua.
  • 3 – EN PELIGRO — La mayoría habla la lengua.
  • 2 – SERIAMENTE EN PELIGRO — Una minoría habla la lengua.
  • 1 – EN SITUACIÓN CRÍTICA — Muy pocos hablan la lengua.
  • 0 – EXTINTA — Nadie habla la lengua.

Por ejemplo, la lengua de unos 50 usuarios estimados en la Isla de Pitcairn en la Polinesia, territorio de ultramar perteneciente al Reino Unido —algunos de ellos descendientes de famoso Fletcher Christian, el rebelde de la Bounty, en el siglo XVIII—, denominada norfolk-pitcairn, es considerada solo como vulnerable.

De hecho, la población es casi del mismo número; se considera uno de los países menos poblados del planeta. Ocurre, por tanto, que casi todos hablan la lengua en la isla, lo que da fuerza a esta comunidad lingüistica, cuyo mayor riesgo respecto de su idioma viene dado por la pérdida gradual de población en ese pequeño territorio. Es uno de esos casos en los que una lengua con pocos hablantes, que puntuaría bajo en el factor 2, de haber una escala, es calificada aceptablemente en la escala del factor 3.

Factor 4 — Variantes en los ámbitos de uso de la lengua

La lengua es una herramienta que puede utlizarse en muchos momentos y en múltiples productos e instrumentos comunicativos: vida familiar, vida social, reuniones profesionales, gestion de empresas, actividades educativas, actuaciones institucionales, relaciones con las administraciones, edición de libros, producción de obras audiovisuales (cine, radio, televisión…), prensa impresa y digital, artes escénicas, eventos, liturgias y cultos…

  • Algunos idiomas son utilizados de manera global, para todos los ámbitos de actividad en todos los productos elaborados, por toda la comunidad hablante en una determinada población, o en muchas. Otras, sin embargo, son un recurso más restringido, bien porque no todos los hablantes la utilizan para todo de modo ordinario, bien porque sí se utiliza de manera generalizada pero solo para deteminados ámbitos o productos.
  • A menudo en comunidades con dos lenguas se da una dominante (que se utiliza en casi todos los ámbitos y productos, incluidos los oficiales e institucionales y el educativo— y otra que es más restringida (limitada a la vida familiar y social y a determinados productos de entretemiento).
  • También puede darse el caso de que la menos dominante se restrinja a muy pocos ámbitos —el religioso y litúrgico, el solemne, el conmemorativo… — o que se vaya limitando a momentos y actos protagonizados o productos consumidos por los segmentos de la comunidad de mayor edad.
  • Otra posibilidad es que haya dos lenguas, y las dos tengan un uso global en la teoría (cooficialidad, oficialidad, protección…), pero con una presencia mucho mayor de una sobre la otra que redunde en que la no dominante sea cada vez más vulnerable.
  • Asimismo, puede darse el caso de que una lengua sea la oficial e institucional, la más protegida, pero a pesar de ello sea menos poderosa que otra lengua que es la más hablada por la ciudadanía en muy diversos ámbitos.

Para que un idioma sea vital y dominante no es preciso que los hablantes de esa lengua la tengan por único idioma de uso ordinario, es decir, que practiquen el monolingüismo. Hay idiomas que compiten con otros muy poderosos en la misma zona lingüística y a pesar de ello gozan de buena salud.

La escala que mide este factor de uso por ámbitos (en sentido amplio, incluyendo productos) tiene los siguientes niveles, descritos de modo muy sintético:

  • 5 – USO UNIVERSAL — La lengua se utiliza en todos los ámbitos y para todas las funciones. Es la lengua oficial, institucional, ceremonial y religiosa, de la vida privada y la social, de la enseñanza, del entretenimiento, de la creatividad, de la información…
  • 4 – PARIDAD PLURILINGÜE — Se pueden emplear dos o más lenguas en la mayoría de los ámbitos sociales y para la mayoría de las funciones. Puede darse a veces una cierta preponderancia de una lengua en los ámbitos oficiales institucionales, pero las otras se mantienen muy activas en el mundo privado y en otras muchas ocasiones.
  • 3 – ÁMBITOS DECRECIENTES — La lengua se utiliza en el ámbito doméstico y para muchas funciones, pero la otra, dominante, empieza a penetrar incluso en el ambiente familiar. Suele crecer el número de bilingües pasivos (entienden la otra lengua, pero la usan en menores ocasiones).
  • 2 – ÁMBITOS LIMITADOS O FORMALES — La lengua se utiliza en ámbitos limitados, aunque para varias funciones. Suele mantenerse en lo administrativo, en lo ceremonial, en espacios frecuentados por personas de más edad…, pero va perdiendo terreno en favor de otra que es utilizada en todos los ámbitos de modo más general.
  • 1 – ÁMBITOS MUY LIMITADOS — La lengua se utiliza sólo en un número muy restringido de ámbitos y para muy pocas funciones: rituales, eventos, ceremonias, homenajes, encuentros familiares muy especiales… Se mantiene no tanto porque se utilice, sino por los estudiosos y por quienes entienden el idioma y en alguna ocasión lo recuerdan, aunque apenas lo usen en la vida diaria.
  • 0 – EXTINTA — La lengua ya no se utiliza en ningún ámbito para ninguna función.

Factor 5 — Respuesta de la lengua ante nuevos ámbitos y medios de comunicación

Como se ha comentado, las lenguas dominantes se imponen en diferentes ámbitos de uso, y por este motivo, además de por los marcos legales de oficialidad, protección y promoción, se cargan de potencia suficiente como para mantener su predominio e incluso robustecerlo e incrementarlo. Por ello, es especialmente importante para una lengua minoritaria o minorizada no desconectarse, y no solo de los ámbitos, momentos, espacios y medios habituales de utilización, sino de los que vayan apareciendo o adquiriendo fuerza por la innovación, los avances de la tecnología o las modas y tendencias.

Ámbitos hay muchos y muy diversos, algunos ya citados: la vida familiar; los espacios, eventos e interconexiones profesionales; los centros y programas educativos (reglados y de formación en la empresa o autoformación por canales telemáticos); la actividad institucional, tanto la política como la administrativa; los entes empresariales y sindicales, con su actividad representativa y defensora; la prensa impresa y la digital; la radio, la televisión en abierto y las plataformas televisivas de pago; el cine, el documental y el teatro; los museos y exposiciones; las editoriales (de obras de ficción, divulgativas, técnicas, educativas…), la red con sus canales de vídeo, sitios web y medios sociales…

No supone lo mismo que la presencia de una lengua en un ámbito sea dominante o escasa, o que su uso sea regular u ocasional. Y del mismo modo influirá en su fuerza y resistencia que un idioma en un ámbito de uso sea la opción por defecto o una alternativa, se formule como herramienta de utilización voluntaria u obligatoria o sea un habla transversal a usuarios de todo origen o esté únicamente asociada a determinados niveles sociales u orígenes étnicos.

Aunque ya de por sí una lengua tiene más riesgo cuando en un determinado ámbito de los existentes se usa menos, se utiliza sin regularidad y la manejan solo tipos de personas homogéneos (algo ya referido al hablar del factor anterior), en la medida en que su acceso a nuevos ámbitos —de nacimiento o relevancia reciente— resulte más complicada crecerá su riesgo de debilitamiento, estancamiento y desaparición.

Las novedades en cuanto a espacios y medios, por supuesto, suelen tener mucho que ver con la tecnología, y especialmente con la aplicada a medios y espacios de comunicación, innovación formativa, evolución e invención de productos con base técnica informática y eventos.

Los niveles que contempla la escala en este factor son los siguientes, definidos de modo muy genérico:

  • 5 DINÁMICA — La lengua se utiliza en todos los nuevos ámbitos.
  • 4ROBUSTA/ACTIVA — La lengua se utiliza en la mayoría de los nuevos ámbitos.
  • 3 PASIVA — La lengua se utiliza en muchos nuevos ámbitos.
  • 2 COMPROMETIDA — La lengua se utiliza en algunos nuevos ámbitos.
  • 1 MÍNIMA — La lengua se utiliza sólo en unos pocos nuevos ámbitos.
  • 0INACTIVA — La lengua no se utiliza en ningún nuevo ámbito.

No debemos dudar de que, además de la fuerza que le dará a cualquier idioma conquistar territorio, puede tener un especial influjo en su imagen como herramienta útil el que evidencie una vigorosa presencia en momentos, espacios y medios apreciados por la sociedad como el culmen de la modernidad.

Ello puede crear un efecto magnético que lleve a ese idioma a ser tenido por instrumento con potencial de rendimiento social y profesional, o al menos a ser considerado moda o tendencia, percepción que, aunque a veces pueda ser temporal o funcionar como una pila de esas que solo admite una serie de recargas, siempre será una buena aliada en retos y proyectos de resistencia y crecimiento.


En la entrada siguiente continúo repasando esta lista de la UNESCO.