La galaxia comunicativa (2): códigos y lenguajes

Este es el segundo post de la serie dedicada a la lista de visiones, fundamentos e instrumentos que facilitan la comunicación o nos muestran cómo funciona. Son, como ya comenté en la anterior entrada, conceptos, disciplinas, ámbitos de actividad, campos de estudio, repertorios de recursos y cuerpos normativos, orientativos, descriptivos y doctrinales.

Inicié la lista con el concepto de comunicación (tratado con más detalle en otro post anterior: El acto comunicativo: elementos) y con la alusión a algunas de sus modalidades (oral y no oral, verbal y no verbal…), y continué con una referencia general a los signos como recurso y con una mención a algunas disciplinas que de manera global o parcial los estudian (semiótica, iconografía…).

Me fijo ahora, por un lado, en cómo con esos signos se forman repertorios y códigos, determinándose su asociación con sentidos y significados concretos, y, por otro, en esos sistemas comunicativos que llamamos lenguajes, compuestos por códigos de signos regidos por un conjunto de normas, instrucciones, recomendaciones y criterios de uso cuya estructura excede la mera asociación de signos y significados.

Como ya avancé, y como es propio en una lista, las definiciones y explicaciones expuestas son siempre sintéticas y van acompañadas de ejemplos, con un ánimo divulgativo alejado de la profundización técnica. En cuanto a las denominaciones en estas tipologías, son mías, creadas para describir de un modo que resulte intuitivo la naturaleza de los elementos que engloban.

Signos y reglas en los códigos y lenguajes

Si recurrimos a las definiciones canónicas de CÓDIGO, transitaremos por dos líneas: la de las normas y la de los signos.

Empezamos por la primera vía. La RAE, en este ramal, define CÓDIGO como:

  • Conjunto de normas legales sistemáticas que regulan unitariamente una materia determinada.
  • Recopilación sistemática de diversas leyes.
  • Conjunto de reglas o preceptos sobre cualquier materia.

Con estos sentidos, un CÓDIGO es tanto una colección de preceptos que tratan de regular una materia, actividad o ámbito como el propio cuerpo (documento o libro físico o digital) que contiene y presenta ese conjunto.

Asi, por ejemplo, existe:

  • Un repertorio de sonidos formado por combinaciones de puntos y rayas (sonidos cortos de dos duraciones), el CÓDIGO MORSE, que podría publicarse en una edición con el título GUÍA DEL CÓDIGO MORSE.
  • Un conjunto de preceptos que definen y describen los supuestos en los que se considera que una conducta es merecedora de una sanción en forma de pena (multa, arresto domiciliario, prisión…) y determinan la modalidad y dimensión punitiva que debe asociarse a cada comportamiento (CÓDIGO de DELITOS y PENAS), que, en nuestro ordenamiento, cuando se promulga y presenta en un libro, documento o archivo se denomina CÓDIGO PENAL (aunque también podría haberse bautizado como código criminal).

Liber Iudiciorum (Fuero Juzgo)

Como todos sabemos, en el ordenamiento jurídico de un territorio existen muchos códigos legales. Así, fue un código normativo el de Hammurabi de la antigua Mesopotamia tanto como lo es la actual Constitución de 2005 en Irak, y fue un texto legal el Liber Iudiociorum (Fuero Juzgo) de nuestra época visigoda del mismo modo que lo son la actual Constitución Española, la Ley de Enjuiciamiento Criminal (norma procesal penal), el Código Civil o algunas leyes mercantiles.

En realidad, en el mundo jurídico solemos denominar códigos solo a los cuerpos normativos de más largo articulado (en España, el penal, el civil, el de comercio…), aunque casi todas las leyes y reglamentos son conjuntos de normas (artículos, disposiciones…) con un objeto y ámbito común. Solo un precepto que fuera único —por ejemplo, una sola prohibición establecida aisladamente en un cartel al la entrada de un coto de caza— escaparía de este sentido acumulativo que tienen los códigos legales.

Pero no solo los códigos jurídicos son conjuntos normativos. Muchas actividades únicamente resultan funcionales si están regladas, y algunas incluso fundan todo su sentido en la existencia de esas normas. Por ejemplo, ciertos juegos (el ajedrez, el póker…), los procedimientos de obligado cumplimiento (en ciertas áreas de compliance), los deportes…

Hay a su vez códigos de otras naturalezas, como los éticos—de buen gobierno, de buena praxis, deontológicos, morales, de conducta corporativa…—, los estéticos o los que compendian reglas de protocolo, que igualmente establecen pautas de comportamiento, sean obligadas (las que determinan el incumplimiento como sancionable) o voluntarias (orientativas).

Asimismo, hablamos de códigos sociales generales (que incluyen normas de conducta, decoro, luto…) o de reglas para pertenecer a asociaciones o clubes privados y, figuradamente, incluso consideramos como códigos ciertas pautas oficiosas que definen la conducta en ámbitos muy restringidos, como el código del hampa o los códigos carcelarios.

En todos estos sentidos, el CÓDIGO es un conjunto de normas ordenadas en articulados —o no escritas, si se adhieren por costumbre de modo inseparable a la conciencia o la doctrina sobre hábitos de una comunidad, o materializan su sustancia dentro de la jurisprudencia— y aplicables a un determinado ámbito de actividad.

Pero hablaba antes del otro camino por el que camina el concepto de CÓDIGO: el de los signos.

Los CÓDIGOS son, así, repertorios de signos. La RAE incluye varias acepciones en este sentido, una general (aunque bastante parcial) y otras más específicas:

  • GENERAL — Sistema de signos y de reglas que permite formular y comprender mensajes secretos.
  • CÓDIGO DE SEÑALES — Sistema convencional que consiste en una combinación de banderas, faroles o destellos luminosos, que usan los buques para comunicarse entre sí o con los semáforos.
  • CODIGO GENÉTICO — Clave de la información contenida en los genes que expresa la correspondencia universal entre la secuencia de los ácidos nucleicos y la de las proteínas y constituye el fundamento de la transmisión de los caracteres hereditarios.
  • CÓDIGO DE BARRAS — Conjunto de signos formado por una serie de líneas y números asociados a ellas, que se pone sobre los productos de consumo y que se utiliza para la gestión informática de las existencias.
  • CÓDIGO POSTAL — Relación de números formados por cifras que funcionan como clave de zonas, poblaciones y distritos, a efectos de la clasificación y distribución del correo.

Sobre estas acepciones, confieso que echo en falta una más general que no parezca aludir tanto a la criptología. Un sistema de signos que simplemente permita formular y comprender mensajes será por ello un CÓDIGO DE SIGNOS. Solo considerando que ante cualquier mensaje que alguien pueda entender habrá otros muchos que no lo entiendan (lo que no deja de ser cierto) podemos dar valor general a esta definición, concluyendo que siempre existirá un código y que siempre habrá quienes lo compartan y quienes no. Pero, sinceramente, lo del secretismo como ingrediente general, en mi modesta opinión, sobra.

Por lo demás, barajando y examinando todas estas acepciones (aunque sería mejor que bastara con descomponer una sola acepción para ello), podemos concluir que, en este sentido del término CÓDIGO, se dan siempre estos tres componentes:

  1. SIGNOS
  2. CORRESPONDIENCIA ENTRE LOS SIGNOS Y SUS SIGNIFICADOS
  3. REGLAS

Así, en un CÓDIGO, que es una coleccion de signos, debe darse siempre una correlación entre cada uno de estos y un significado, y debe contarse con alguna regla, por simple que sea, que dé sentido a ese conjunto e indique cómo se ha de utilizar esa herramienta y para qué.

Por otra parte, un CÓDIGO puede asociar directamente signos a ideas, objetos o elementos, o crear una correspondencia de unos signos (o combinaciones de signos) con otros. Así, por ejemplo:

  • En un código de señáles de tráfico, a una señal triangular de fondo blanco y borde rojo con vértice en la parte inferior le corresponde directamente la orden ceda el paso. Pero es la idea, no solo la expresión literal, lo asociado: podemos decir que significa dejar pasar, dar prioridad de paso, o dejar pasar al que ya está cerca y seguirá la misma vía o la cogerá
  • En el código morse, a un signo, la raya, le corresponde otro signo, la letra T, y a la combinación de tres puntos (tres signos) le corresponde otro signo: la letra S.
  • máquina criptográfica enigmaEn el código JN 25 de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial se utilizaba una correspondencia entre letras y palabras con series de números, que luego se correspondían con otros mediante la utilización de otra tabla de números, todo regido con unos criterios para complicar esas asociaciones.
  • En la máquina clásicas de cifrado Enigma de la Wehrmacht alemana, también en la Segunda Guerra Mundial, el ingenio conectaba un teclado con unos rotores dentados, dando como resultado que al pulsar una tecla (signo…) un rotor girara y provocara, de modo establecido internamente, otro movimiento concreto de rotor, y así hasta tres o cuatro, hasta lanzar el signo final, con varias claves para variar la posición inicial de los rotores y unos criterios para gobernar su movimiento y la correspondencia de los signos: el resultado salía de una pauta muy difícil de descifrar.

Un CÓDIGO de signos puede ser simple, con una estructura y reglamentación que no sean sino la mera equivalencia entre cada signo y su significado, con algunos criterios de combinación o uso, o más complejo, cuando forma parte de un sistema de comunicación más estructurado, regulado por un conjunto de reglas —determinantes de una serie elaborada de posibles usos y combinaciones de los signos— y orientado por una serie de criterios, preferencias, referencias y recomendaciones de utilización (instituidas, oficiosas o deducidas por el estudio que haga alguna disciplina sobre algún tipo de experiencia comunicativa). En este caso podemos decir que existe un LENGUAJE.

Es cierto que el término LENGUAJE se utiliza a menudo en sentido genérico o con tono coloquial para aludir a cualquier sistema de comunicación, a ciertos ámbitos terminiológicos, a ciertas características de los léxicos o incluso a dinámicas escasamente comunicativas.

Así, oímos hablar del lenguaje de los gestos, del lenguaje no verbal, del lenguaje del rostro o facial, del lenguaje kinésico, del lenguaje de la mímica, del lenguaje de los sordomudos, del lenguaje de las flores, del lenguaje de los perros, del lenguaje de las abejas, del lenguaje juvenil, del lenguaje de las imágenes, del lenguaje de las armas, del lenguaje bélico, del lenguaje de la violencia, del lenguaje artístico, del lenguaje literario, del lenguaje taurino, del lenguaje deportivo, del lenguaje del boxeo, del lenguaje marítimo, del lenguaje cifrado, del lenguaje arbitrario, del lenguaje técnico, del lenguaje político, del lenguaje de los diplomáticos, del lenguaje de los espías, del lenguaje obsceno, del lenguaje místico, del lenguaje carcelario…

Con sinceridad, de poco nos sirve aquí esta consideración del término LENGUAJE como una carta comodín por más que sea comodísima para el hablante y el escritor. Y ello no porque esos usos sean incorrectos, ni mucho menos.

La RAE (tercera y última vez que acudo a la academia en esta entrada) nos deja estas acepciones de LENGUAJE:

  • Lengua (sistema de comunicación verbal).
  • Facultad del ser humano de expresarse y comunicarse con los demás a través del sonido articulado o de otros sistemas de signos.
  • Manera de expresarse.
  • Estilo y modo de hablar y escribir de cada persona en particular.
  • Conjunto de señales que dan a entender algo.
  • Código de signos.
  • Conjunto de signos y reglas que permite la comunicación con una computadora.

Queda claro, por tanto, que todos los ejemplos antes citados son usos corrrectos del término lenguaje. Pero

    • Si le explicamos a alguien que «el lenguaje es la facultad del ser humano para utilizar un lenguaje», no nos expondríamos a que nos dijese que eso es una pescadilla que se muerde la cola, que es una tautología o que parecemos marxistas de la variante grouchiana?
    • ¿Es la tosquedad un lenguaje, en tanto que manera opcional de expresarse, de hablar o escribir?
    • Si olemos a quemado y vemos humo negro procedente de un vertedero de neumáticos, ¿la constatación de que se están quemando ruedas de goma o caucho nos habrá venido dada por algún lenguaje, dado que son señales que dan a entender algo?
    • Si dijéramos que el inglés es un codigo de signos, ¿no nos quedaríamos un poco cortos?
    • ¿Acaso es lenguaje por sí mismo un dado para hacer quinielas, en tanto que pequeño código de tres signos?
    • ¿Son un lenguaje las quinielas futbolísticas, en la medida en que combinan esos tres signos con unas reglas para rellenar boletos y acertar premios?

Creo que es más útil fijar una diferencia clara entre lo que es un código y lo que es un lenguaje, y para eso nada mejor que apoyarnos en el ejemplo del CÓDIGO MORSE.

Código MorseSe basa en dos signos: el PUNTO y la RAYA, yy también se juega con el tiempo (distancia entre algunos signos o conjuntos de signos). Acústicamente, el punto es un pitido cortísimo, y la raya uno ligeramente más largo, lo suficiente para que se reconozca la diferencia entre ambos. Lumínicamente, lo mismo, diferenciando los signos por la duración del haz (destello o mantenido).

Pero el código morse no tiene solo estos dos signos, sino que los combina para crear un conjunto de signos únicos o sumados a los que se asocia con fonemas/letras y números del abecedario. Por eso se lo conoce también como alfabeto morse.

El funcionamiento es muy simple: basta emitir los signos simples (punto o raya) y los repetidos o mezclados (de dos a cinco de un mismo signo, o al menos de dos o cuatro de alguno y tres, dos o uno del otro), combinándolos para crear palabras e indicar puntuaciones, apóstrofes, interrogaciones…

¿Debemos pensar que este código lleva a otro código, porque permite traducir un mensaje al alfabeto lingüístico de nuestro idioma, o podríamos imaginar que un receptor podría escuchar, entender, leer y escribir esos signos sin traducirlos?

Esto último se daría en el caso de un experto en morse visualizara en su mente las frases como puntos y rayas, sin que aparecieran fonemas ni letras. Pero eso no es probable. En caso de que sí lo fuera, podríamos pensar que es un nuevo lenguaje, con grupos de pitidos o luces asociados a ideas. Pero en realidad solo es un código de sustitución de un lenguaje, que no tiene criterios gramaticales propios fuera de las combinaciones (sintaxis, morfología… ). La comunicación se completará ya con la recepción de los signos, por supuesto, si el receptor es un telegrafista avezado, pero su fin es convertirse en la mente del receptor, o en un papel o pantalla, en un texto dicho o escrito en un idioma: nuestra lengua preferente o la de uso en ese momento.

Por otra parte, como mediante el código morse pueden tramitirse otros códigos (por ejemplo, el INTERCO de los navíos), podemos perfectamente decir que además de un código es un modo de transmisión de códigos.

En cambio, cuando Salieri en la película Amadeus —imaginemos al expresivo F. Murray Abraham— está leyendo un pentagrama de Mozart —el Tom Hulce de las risotadas—, oye la música en su mente y se le caen los papeles de las manos al quedar conmocionado por su belleza, ¿no estaríamos viendo un ejemplo más cercano a lo que de verdad es un lenguaje?

Rebuscando en los ejemplos que antes he puesto sobre uso del término lenguaje, vemos que en algunos casos su significado es muy global y alude a todas las maneras de comunicarnos con ciertos signos (verbal y no verbal, de los animales, de las abejas, de las flores, de los sordomudos…) y en otros hace referencia a un entorno comunicativo y sus recursos (artístico, literario, de las imágenes…), mientras que también vemos usos cuyo tuétano es terminológico (jurídico, carcelario, taurino…), de descripción social (juvenil) o de caracterización léxica (obsceno, técnico, arbitrario…), o que nos aportan sentidos metafóricos (de las armas, bélico, de la violencia…).

De todo este conjunto de usos, aunque sea heterogéneo, podemos extraer algo común: los LENGUAJES son sistemas comunicativos que implican modos de expresión diferenciados, unos por el tipo de signos, otros por el modo de transmitirlos, otros por la utilización de elementos de construcción con significados añadidos a los ordinarios, otros por cuajar conjuntos de expresiones con sentidos propios en un determinado ambiente…

La criptología no crea lenguajes, sino modos de disfrazarlos. El morse no es un lenguaje, sino un sencillo código para transmitir otro por vías acústicas o lumínicas. Los juegos de apuestas no son lenguajes, sino retos basados en signos y reglas sencillas. Los deportes no son un lenguaje, aunque digamos a veces que algunos centrocampistas y delanteros saben leer las defensas, y los entrenadores, los partidos. Las jergas carcelarias no son lenguajes, sino léxicos específicos de un determinado ambiente. Y las palabras y expresiones jurídicas no son un lenguaje, sino una terminología técnica formada por palabras, denominaciones, dichos y latinismos con significados propios dentro de ese mundo.

Un LENGUAJE, olvidando los modos más escurridos, figurados y coloquiales del término, es la fusión de los dos sentidos del concepto CÓDIGO que nos aporta la RAE y que antes hemos visto: es un CÓDIGO DE SIGNOS regido por un CÓDIGO DE NORMAS que da lugar a un MODO de CONSTRUCCIÓN e INTERPRETACIÓN de MENSAJES específico.

Vayamos con la lista, separando lo que son tipos de códigos propiamente dichos de los tipos de lenguajes. Por supuesto, los códigos más simples pueden apoyarse en unas reglas que les den sentido sin que por ello entendamos que son un lenguaje (al menos, tal como lo defino aquí), mientras que otros pueden ser elementos de algún lenguaje.

Creo necesario precisar que al crear esta tipología he primado la diferenciación de tipos por su naturaleza, su esencia, su factor más distintivo, sin perjuicio de que en algún caso haya algún código que pueda encajar en más de un tipo o pueda sostenerse de modo alternativo que se encuadraría mejor en otra de las categorías. El criterio clasificatorio no es, en consecuencia, un criterio puro de deslinde por naturalezas, sino que maneja criterios diferentes en aras de la claridad y la didáctica.

Códigos

Un CÓDIGO es un conjunto de signos —asociados cada uno de ellos a una idea o a otro signo— que es útil para componer mensajes y transmitirlos a alguien que tenga los conocimientos suficientes para descifrarlos e interpretarlos, y que está regido por unas reglas que dan sentido al instrumento e informan sobre los criterios básicos de uso.

Puede formar parte de un lenguaje estructurado, como herramienta de este para elaborar mensajes, o constituir un modo de comunicación sencillo fundamentado en la mera correspondencia entre signo y significado.

También algunos códigos se combinan con otros (por ejemplo, los lumínicos con los de movimiento de objetos) para configurar un ámbito propio de comunicación.

Aquí diferencio estos tipos de códigos:

CÓDIGOS BASADOS EN OBJETOS — CÓDIGOS SIMPLES DE EXPRESION CORPORAL — CÓDIGOS DE COMPORTAMIENTO, LITURGIA, ETIQUETA O PROTOCOLO — CÓDIGOS TÉCNICOS CORPORALES — CÓDIGOS ACÚSTICOS — CÓDIGOS LUMÍNICOS ESPECÍFICOS — CÓDIGOS MÍNIMOS DE IMÁGENES — CÓDIGOS ICÓNICOS — CÓDIGOS SUSTITUTIVOS DE OTROS — CÓDIGOS DE RÉPLICA EXACTA DE LENGUAS POR OTROS MEDIOS — CÓDIGOS DE CRIPTOLOGÍA — CÓDIGOS TÉCNICOS — SISTEMAS TÉCNICOS DE CODIFICACIÓN Y REGISTRO — CÓDIGOS PASIVOS O DE ELIMINACIÓN — CÓDIGOS LINGÜÍSTICOS ORALES COMPLETOS — CÓDIGOS LINGÜÍSTICOS ESCRITOS COMPLETOS — CÓDIGOS LINGÜÍSTICOS DE SIGNOS ESPECÍFICOS — CÓDIGOS LINGUÍSTICOS DE EXPRESIONES — CÓDIGOS GRÁFICOS — CÓDIGOS ESTÉTICOS

Son códigos de signos que permiten comunicar ideas o mensajes mediante la exhibición, la presentación o el movimiento de determinados objetos, sean planos (como banderas, escudos, estandartes…) o con volúmenes diversos.

Pueden ser muy simples, con muy pocos signos, o repertorios con bastantes señales para regular actividades y competiciones, y los hay de signos estáticos (como ciertas condecoraciones, galones, banderas, flores…) o dinámicos (suponen movimientos determinados que va más allá de la mera agitación).

EJEMPLOS:

  • Lenguaje de interés o de cortejo mediante abanicos en siglos pasados, que manejaba la velocidad del abanicado, el cierre y apertura y su velocidad o el que fuera completo o a medias, la caída del abanico o el tirarlo, el roce con los cabellos, el toque de las varillas, el juego de tapados de rostro, ojos o manos, los apoyos en las mejillas o la frente, el cambio de mano…
  • Significado de diferentes plantas y flores, y de los ramos, cuando se entregan, regalan o exhiben: crisantemos, rosas, azucenas lirios, hojas de laurel, ramas de olivo, palmas…
  • Códigos florales cortesanos y sociales en ciertas épocas, para enviar mensajes discretos, que asociaban cada planta o flor a una idea, concepto o pretensión.
  • Tarjetas de amonestación y expulsión de algunos deportes: amarilla y roja en fútbol; amarilla, roja y azul en fútbol 7; blanca, amarilla y roja en esquí nórdico…
  • Banderas de indicación en motociclismo, automovilismo y otros deportes de motor: salida, llegada y fin de carrera, neutralización, amonestación, suspensión, safety card
  • Banderas de señalización en playas y costas: de estado de calidad de las playas, del estado del mar (y permisión del baño), de la presencia de medusas u otros riesgos, de zona de surf, de protección de vida marina, de prohibición de ciertas vehículos sobre agua, de tormenta eléctrica, de clausura…
  • Banderas y gallardetes de regatas de vela: salida, cambio o anulación de recorrido, nueva salida, preparación, llegada, protesta, penalización, llamadas, balizas, puesta de salvavidas…
  • Movimientos de un brazo mecánico en la indicaciones ferroviarias (se suelen combinar con signos lumínicos).
  • Código internacional de la OMI (Organización Marítima Internacional) para indicación de mensajes en navegación marítima (de banderas, ligado al alfabeto de deletreo radiofónico, y de gallardetes numéricos).
  • Medallas y condecoraciones civiles o militares.
  • Repertorios de premios y logros (representados en emblemas) de juegos, videojuegos y algunos diseños formativos gamificados.
  • Galones y estrellas de los grados militares.
  • Movimientos que puede hacer un avión con problemas de comunicación para transmitir mensajes —alabear, circuitos, pliegues y repliegues del tren de aterrizaje, movimientos de alerones…—, pertenecientes al reglamento aeroportuario. (Pueden combinarse con señales lumínicas)…

Incluyen gestos y ademanes aislados a los que se da un significado inequívoco en un determinado escenario o momento, pero que no es un sentido técnico (propio de una actividad). Son la parte más simple y funcional del lenguaje no verbal, pero dentro del total de este pueden en algunos casos transmitir distintos mensajes en lugares o situaciones diferentes.

EJEMPLOS:

  • Señales de atención y aceptación en espacios lúdicos: movimiento de cejas, miradas, señales con el dedo…
  • Movimientos de cejas o de manos para la petición de bebidas en los bares de ciertas ciudades.
  • Arrugado de ceño (cejas) para expresar extrañeza.
  • Signos de aceptación o renuncia en las casas de subastas.
  • Levantamiento de la mano o de un dedo para pedir turno de palabra en un acto o debate.
  • Mesado de cabellos o barbas para indicar indignación.
  • Bajada de la palma de una mano repetidamente para pedir tranquilidad, habla más lenta o reducción de volumen de la voz.
  • Muestra de la palma de la mano para pedir un alto ante una acción o un avance.
  • Reunión de yemas de dedos para reflejar mucho de algo, o, frotamiento, para sugerir dinero.
  • Señalamiento con el dedo de una dirección a alguien que solicita orientación para indicársela y movimientos de manos para indicar cambios de sentido.
  • Gesto repetido de decapitación con los dedos como cierre de algo o aborto de proyecto.
  • Señalamiento con dos dedos de los ojos propios y luego de algo o a alguien para indicar vigilancia o pedir observación concentrada.
  • Gesto de comillas en el aire moviendo dos dedos de cada mano para reflejar sentido figurado.
  • Simulación humorística de saludo militar con dos dedos.
  • Besitos en las mejillas o apretones de manos que solo significan saludo…

Estos signos codificados forman parte, por supuesto, de los lenguajes no verbales completos que utilizamos las personas: recurrimos a ellos además de a otras muchas expresiones propias o de imitación que a veces tienen significados concretos pero otras no son más que apoyos para la modulación del énfasis (como el gesto con los dedos juntos típicamente italiano o algunos braceos), sin valor como signos de un codigo. (Se ven más adelante).

Aunque cada signo es independiente de los demás, y hemos dicho que un solo signo no hace código, podemos forzar la consideración y entender que están dentro de un código, ya que muchos tienen ciertas características comunes (partes del cuerpo que se mueven, tipo de movimiento, tipo de mensaje…) y, generalmente, hay más de una expresión que es parecida a otra y útil en situaciones similares.

De los citados, el de señalar los ojos y luego algo o a alguien y el de la palma para pedir un alto son los únicos que podrían encuadrarse en un código del siguiente tipo, dentro de un repertorio de gestos mímicos militares o de acción policial.

Son repertorios gestuales o criterios de forma y de conducta que permiten transmitir ideas a los interlocutores (grado, importancia, tratamiento, respeto, luto…). Algunos podrían encuadrarse dentro de los Códigos simples de expresión corporal o en los Códigos corporales, pero aquí tienen sentidos muy especiales ligados a ámbitos o actos.

Los hay de diverso tipo.

EJEMPLOS:

  • Saludos militares y taconazos.
  • Orden de colocación de personas en una mesa o palco, o de intervención oral, en actos, eventos…
  • Inclinaciones de cabeza o genuflexiones en los saludos formales y solemnes (encuentros oficiales, visitas, recepciones, besamanos, juras…).
  • Movimientos de brazos, manos o cuerpo en el curso de rituales religiosos: señal de la cruz, santiguado, manos juntas, bendición con dos dedos, inclinación de cabeza, prosternación, genuflexión, puesta en pie…
  • Modos de dar la mano en saludos formales o informales: palma con palma, manos agarradas, palma con palma y agarre mutuo de antebrazos, choque de palmas, choque de palmas repetido, simulación de beso en el dorso de la mano a distancia, secuencias de movimientos creativas en bandas o hermandades…
  • Otros saludos: besos o abrazos protocolarios según países, besos en anillos a autoridades religiosas, beso de pies ritual, saludo versallesco con agitado de manos o sombrero, toque o levantamiento leve de sombrerom mantenimiento de gorra o sombrero en el pecho o en el costado…
  • Uso de ciertas prendas y colores en determinados sitios, momentos o eventos: negro o blanco de luto; de corto o de largo, o con esmoquin, chaqué o frac, con tocados y pamelas… en actos o eventos; corbata masculina en determinadas empresas, reuniones, locales o clubs; calzados restringidos en ciertos locales…

Son sistemas de comunicación cerrados que contienen signos que se expresan mediante la posición de manos y brazos o con gestos. Pueden incorporar algunos de los antes indicados como simples, pero aquí forman un repertorio que tiene sentido propio y técnico. Generalmente son códigos sencillos, aunque los hay que pueden contener un buen conjunto de signos, y en ocasiones algunos se combinan con algún signo verbal, de objetos, auditivo o lumínico.

EJEMPLOS:

  • Señales con los brazos (con dos palas de color visibles o dos linternas cogidas con las manos) en los aeropuertos, para los aviones que avanzan por las pistas antes del despegue o tras el aterrizaje. Los signos los hace el señalero para guiar a las aeronaves (dentro del reglamento aeroportuario).
  • Código de señales semáforo con movimientos de los brazos y dos banderas (asociado a letras), útil como recurso subsidiario en diversos ámbitos. (Puede servir como alternativa al morse).
  • Gestos y ademanes de los militares y policías en acciones de combate o en el curso de ciertas actuaciones en espacios urbanos (regulación del tráfico, control de manifestaciones…). Utilizan dedos, manos, brazos, movimientos de cabeza…
  • Signos indicados por árbitros deportivos de baloncesto o fútbol: tiempo muerto, falta personal, falta en ataque, pasos, dobles, falta técnica, expulsión, alejamiento, señalamiento inicial de punto de lanzamiento, consulta al VAR…
  • Gestos de los árbitros, entrenadores y luchadores o púgiles, en boxeo, luchas y artes marciales mixtas, para indicar lances del combate: separar, amonestar, no pegar en la nuca, dedo en el ojo, golpe bajo, protesta, palmeo con dedos en el cuerpo o tirar la toalla o esponja para rendirse…
  • Código de señales corporales del buceo: gestos con manos y dedos, toques corporales, posturas de brazos…
  • Códigos de gestos, muecas y ademanes discretos en algunos juegos (con labios, boca, cejas, ojos, hombros…): por ejemplo, en el mus (cuando están permitidos), en concursos televisivos, en juegos de salón…

No deben confundirse con los códigos y lenguajes de réplica (como el braille para ciegos o la lengua de signos de sordomudos), ya que estos son signos que sustituyen a signos lingüísticos y no se asocian directamente a ideas (aunque la de sordomudos también se complementa con algunos signos corporales e incluso orales que pueden asociarse a imágenes o conceptos).

En cuanto a ejemplos como el lanzamiento de la toalla o esponja en boxeo, es más un signo corporal que basado en un objeto, ya que el signo no es la toalla o esponja (no significa lo mismo si se ha caído al ring), sino el lanzamiento de esta, sustituible por un mensaje oral de rendición. En artes marciales mixtas el palmeo es del luchador, y debe ser este el que marque la rendición si antes no es el árbitro el que indica KO técnico, por lo que es siempre corporal.

Son conjuntos de signos sonoros que representan ideas y conceptos o letras y palabras. Generalmente se trata de repertorios sencillos, con no muchos signos, aunque también hay códigos que presentan una notable variedad de sonidos con significados distintos.

EJEMPLOS:

  • Pitidos con silbato de los árbitros de fútbol: inicio o final de partidos, faltas, pena máxima, córner, llamada de atención…
  • Sonidos de silbato, alarma o sirena en un espacio de actividad: recreos, avisos, llamadas, tiempo para comida, fin del tiempo para comida, fin de la clase o jornada…
  • Código morse u otros códigos similares de sonidos en clave (cuando se transmiten con pitidos).
  • Mensajes mediante sonidos de tambores o de instrumentos con hendidura, como los de ciertas tribus africanas, americanas, de Oceanía…
  • Toques de cornetas militares, de orden abierto o cerrado, de campaña, de honores…: retreta, silencio, llamada, diana, fagina, marcha, oración, alinearse, alto, descansen, firmes, paso ligero, sobre el hombro, rompan filas, alto el fuego, generala, bandera…
  • Toques de campanas con significado civil: horas o medias horas, a rebato, incendio, nublo o tormenta, persona desaparecida, volteo de fiesta mayor…
  • Toques de campanas con significado religioso: llamada a misas, repiques de domingo, repiques de bodas, bautizos y comuniones, vísperas, angelus, ave maría, de ánimas, inicio de tiempo litúrgico, clamor o de difuntos, funeral, toques de horas conventuales o monásticas, días de santos especiales…
  • Sonidos de petición de auxilio de barcos en casos de peligro, niebla o dificultades de comunicación: cañonazos, pitidos, alarmas, radiobalizas… (pueden combinarse con algunos lumínicos, como bengalas, destellos…).
  • Toques de clarines o trompetas y de timbales en la tauromaquia: salida del toro, cambio de tercio, aviso…
  • Toques de chiflo o silbato marinero del contramaestre (especie de flautín) para dar diertas órdenes en la náutica o saludar a oficiales al subir al buque.
  • Comunicación oral a distancia mediante sonidos bucales de algunas tribus indígenas americanas o africanas.
  • Comunicación mediante silbidos que equivalen a palabras o expresiones (como en el silbo gomero).
  • Sonidos bucales como el zagharit de algunos países africanos o el irrintzi en tierras vascas, que pueden transmitir significados emocionales en momentos diversos: bienvenida, alegría o tristeza, homenaje, despedida, clímax…
  • Algunos códigos simples que usan los humanos para comunicarse con animales cuando las palabras utilizadas funcionan más como sonidos variados que lingüisticamente (suelen ser palabras cortas, secas, enérgicas… con o sin significado en una lengua humana).
  • Códigos sonoros para el diálogo entre dispositivos tecnológicos (por ejemplo, tonos telefónicos, aparatos de fax, servicios de alarmas…).
  • Distintos sonidos de timbres asignados a diferentes personas registradas en una agenda telefonica de un apartato fijo o móvil...

Podríamos añadir aquí también los signos únicos con un solo significado: sirena de ambulancia o bomberos, timbre único de teléfono, timbre de despertador…, o sonidos como el irrinttzi o el zagharit si se ejecutan sin variantes, que no serían propiamente códigos si los consideramos aisladamente, pero sirven igualmente para fines comunicativos.

Por otra parte, hay quienes consideran que algunos códigos de silbidos y sonidos bucales de ciertas tribus o etnias para la comunicación a distancia constituyen lenguajes sencillos.

En este caso, los elementos icónicos son señales de luz que pueden variar por el color, la combinación de haces, la cadencia, la forma de los destellos… No incluyo aquí los supuestos de luces sustitutivas de otros códigos como los acústicos (por ejemplo, el morse lumínico).

EJEMPLOS:

  • Colores rojos, amarillos, verdes, blancos… que diferencian las posiciones stand by y on en las luces piloto de ciertos aparatos eléctricos o electrónicos.
  • Señales de luz (blanca, amarilla, verde o roja, a veces con alguna intermitencia), sin formas icónicas, que dan cierta información en las pantallitas de cristal líquido de aparatos como teléfonos, amplificadores musicales, televisores, neveras y congeladores, lavadoras y lavavajillas…: puerta abierta, grifo cerrado, falta brillo, falta sal, filtro bloqueado, cargando, batería cargada, avería…
  • Señales con un haz de tres colores lanzadas con un reflector por los controladores de tráfico aéreo cuando hay problemas de comunicación (color, parpadeos, destellos…).
  • Proyectiles lumínicos para advertir a aeronaves no autorizadas a volar por el espacio aéreo.
  • Bengalas de petición de auxilio y de marcado de posición.
  • Semáforos ferroviarios y discos de luces (que se combinan con los signos de movimiento de un brazo mecánico).
  • Semáforos urbanos, con tres colores fijos y una intermitencia para el cambio de algún color .
  • Destellos con las luces de los aviones que tienen dificultades de comunicación (dentro del reglamento aeroportuario)…

Son en este caso signos visuales no lumínicos (aunque puedan estar revelados por luces internas) que tienen solo alguna diferencia marcada (color, forma del signo, volumen…) y que se asocian a ideas, conceptos o incluso palabras. Son códigos brevisimos (a veces incluso duales), de escaso diseño.

EJEMPLOS:

  • Los dos tipos de humo de la elección papal en los cónclaves.
  • Señales de humo de algunas tribus indígenas americanas.
  • Iconos de identificación en zonas de guerra o control de seguridad cuando no son solo rótulos: transporte sanitario, tienda de oficial al mandom, no pasar, prensa, accidente…).
  • Iconos muy pequeños con alguna mínima diferencia de forma que dan información simple en las pantallitas de cristal líquido de ciertos aparatos (teléfonos, amplificadores musicales, televisores, neveras y congeladores, lavadoras y lavavajillas…) cuando no son solo luces: grabación, espera, acceso bloqueado, buscando, estado de la pila, cargando, avería…

Son conjuntos de signos —más amplios que los anteriores y con una cierta elaboración en el diseño— que como sistemas de comunicación se limitan a la asociación clara e inequívoca de aquellos a unos significados. Pueden ser de nuevo diseño o inspirados en otros signos pero con un significado asociado diferente o distorsionado. En algunos casos tienen carácter simbólico.

Cuando se trata de simbologías, encajan en el concepto de código si se utilizan para idenificaciones y comunicaciones.

EJEMPLOS:

  • Listados de emoticones o emojis utilizados en los dispositivos tecnológicos de correo y mensajería.
  • Repertorios amplios de iconos representativos de objetos, dispositivos, herramientas… para el procesamiento de textos, el diseño de contenidos para websites y el diseño gráfico. Pueden ser simples (como las font awesome) o más elaborados.
  • Cuadro de iconos de un teléfono móvil o tableta, o del escritorio de un ordenador.
  • Iconos muy pequeños que dan información simple en las pantallitas de cristal líquido o visores electrónicos de las cámaras fotográficas y vídeocámaras digitales: programas disponibles, batería, tarjeta, balance de blancos, calidad de grabación, enfoque, modalidad de flash, autodisparador, macro, medición, exposición, bloqueo, ráfaga, sincronización, visor de fotos o vídeo…
  • Panoplia de pictogramas de unos juegos olímpicos.
  • Signos y garabatos utilizados para las correcciones ortotipográficas y de estilo realizadas a mano.
  • Sistema de señales de tráfico urbano y en carreteras, autovías y autopistas.
  • Conjunto de las señalizaciones verticales en los aeropuertos (similares en formato a las de tráfico urbano, pero específicas para el movimiento de las aeronaves y otros vehículos en pistas y en otras zonas).
  • Iconos de los signos del zodíaco.
  • Repertorios de símbolos arbitrarios que son reflejo histórico o de realidades presentes, en la medida en que se utilicen como conjuntos de signos para identificación y comunicación: banderas, escudos heráldicos, escudos nacionales…
  • Símbolos astrológicos y astronómicos: planetas, astros, satélites…
  • Signos de información y advertencia en protección civil e ingeniería (química, industrias, electricidad, nuclear…).
  • Iconos de religiones, religiosos o de hermandades: cruz griega o latina, de Caravaca o Lorena, ortodoxa, siria, de San Jorge, luterana, papal…, media luna, círculo ying yang taoísta, signo hinduista, palma o esvástica jainista, JHS, cristograma —XP, crismón, lábaro o chi rho—, pez cristiano, triángulo o compás masónico, estrella de David, icono de la Menorah…).
  • Signos utilizados por grupos supremacistas arios: esvásticas, signos inspirados en las runas, signos griegos y célticos, banderas no oficiales, emblemas militares arcaicos…
  • Signos que usan los asaltantes de casas para indicar, marcándolos cerca de las puertas o verjas, la facilidad, potencialidad e interés del lugar para un robo…

En general, suelen ser signos que transmiten ideas únicas y su combinación no crea mensajes diferentes. La inserción o presentación de varios signos lo único que logra es que esos mensajes se acumulen. Lo que sí puede ocurrir en ocasiones es que un mensaje cancele otro (como ocurre con algunas señales de trafico).

No sería código un conjunto de imágenes o iconos representativos de productos a la venta (por ejemplo, bolsos, zapatos…), ya fueran fotografías reducidas (thumbnails) o dibujos de las unidades reales a la venta, al no ser un conjunto de signos creado para elaborar mensajes o al menos útil para completarlos.

Permiten expresar mediante una vía comunicativa alternativa un código creado inicialmente para componer mensajes y transmitirlos de un determinado modo.

EJEMPLOS:

  • Versiones lumínicas de códigos acústicos, como el morse expresado mediante reflejos o destellos de luz.
  • Versiones corporales de códigos acústicos, como el morse transmitido mediante movimiento de brazos con palas o banderas, o con movimientos de dedos o con cualquier otro par de movimientos visibles que puedan representar el punto y la raya.
  • Versiones sonoras de los códigos visuales, como los distintos pitidos que sugieren los tres colores de un semáforo o, cuando son menos espaciados, equivalen a la intermitencia que indica que va a cambiar un color.
  • Versiones sonoras simplificadas de códigos lingüisticos, como el ya citado como código acústico silbo gomero, de la isla Gomera de Canarias (que replicaba —obviamente, de modo simplificado— inicialmente la lengua guanche y después el castellano)…

Son conjuntos de signos que, de modo exacto (o casi exacto), replican lenguas concretas de modos no orales y diferentes a los escritos para lectura visual, pero sin constituir un lenguaje por sí mismos, ya que no añaden factores diferentes a la mera correspondencia signo/significado.

  • El lenguaje en braille, para ciegos, que es un sistema de lectura y escritura que se vale de una serie de signos sustitutivos de letras y números para, impresos en relieve, conseguir textos en un idioma que puedan leerse de modo táctil.
  • El código morse (antes encuadrado también como código acústico y con variantes lumínicas o corporales), que sirve para transmitir letras, números y una serie limitada de signos propios de la escritura, como los de puntuacion, algunos auxiliares o definidores del carácter del mensaje (interrogacion, exclamación, llamada…).

Códigos sonoros como el citado silbo gomero también replican lenguas, pero de un modo mucho más limitado y con correspondencias solo aproximadas.

No llegan a ser lenguajes propios, porque dependen totalmente de un referente que es otro lenguaje (normalmente una lengua o idioma), pero son distintos a los códigos sustitutivos o de réplica. Una de las diferencias reside en que la función de estos últimos es facilitar la comprensión a quien tiene dificultades para ella, mientras que la de los criptográficos es dificultársela a todo el que no las tendría si conociera las claves. Pueden ser sencillos (códigos lingüisticos sustitutivos de otros del mismo tipo) o extremadamente complejos (como los militares o algunos informáticos).

EJEMPLOS:

  • Sustitución de unas letras o nùmeros por otros en un código sencillo apoyado en una clave de correspondencias.
  • Clave de lectura de un mensaje apoyándose en las palabras de un libro de referencia como clave (en determinadas páginas, líneas, palabras, letras…).
  • Código JN 25 de los japoneses en la Segunda Guerra Mundial, basado en una correspondencia entre letras, palabras y unas series numéricas.
  • Códigos de mensajes utilizados por el ejército alemán en la Segunda Guerra Mundial mediante la máquina Enigma y las máquinas Lorenz, que combinaban teclados y rotores, con varias correspondencias sucesivas entre letras y números, con variantes según cierta claves.
  • Criterios de cifrado de los mensajes en Internet establecidos por determinados agentes como los bancos, las plataformas de pagos o los operadores de correo electrónico para extremar la seguridad y la privacidad y dificultar la delincuencia cibernética.
  • Criterios internos de codificación y decodificación de las contraseñas y firmas de identificación por certificadores, al objeto de dotar de seguridad a la operativa en la red (con Hacienda, la administración de justicia, la Seguridad Social…).

Códigos como el morse también tienen, en cierto modo, un componente críptico, pero al ser modos de comunicación nacidos para una vía de transmisión (el telégrafo) y ser conocidos por todo entendido en comunicaciones, no se los considera aquí.

En cuanto a las contraseñas, como se comenta al final de esta lista de códigos, no forman por sí mismas códigos (cada una tiene una función, de identificación y permiso, y se componen con signos de otros códigos, como los lingüisticos), aunque en los sistemas de cifrado para la comunicación si existen codificaciones internas que permiten la funcionalidad y seguridad de los passwords.

Son conjuntos de signos que permiten componer mensajes en ámbitos especializados, con significados no lingüisticos (o solo parcialmente). Considerados aisladamente, podemos verlos como códigos, aunque forman parte de lenguajes más complejos en determinadas disciplinas.

Ejemplos:

  • Signos matemáticos: +, -, =, :, ·, pi, infinito, x, y, integral, derivada, raíz, subconjunto, para todo valor, porcentaje, sumatorio…
  • Equivalencias entre signos y números de la numeración de Gödel.
  • Símbolos utilizados para la nomenclatura de elementos químicos, alternativos a los lingüísticos.
  • Signos no lingüisticos utilizados en la programación informática.
  • Equivalencias entre signos y significados en algunos lenguajes formales lingüísticos y lógicos.
  • Signos que representan las notas musicales y otras indicaciones para la ejecución con instrumentos que se escriben en los pentagramas…

También los consideramos dentro de los lenguajes complejos de esas disciplinas, junto con todas sus reglas (se ve más adelante).

No deben confundirse con la terminología de esos campos o disciplinas.

Son sistemas complejos de codificación que asocian información a combinados de numeros, barras, cuadros y espacios (o varios de esos elementos) de modo que esta pueda captarse mediante dispositivos de lectura óptica.

Permiten que, tras los registros, una empresa o institución disponga de una serie de combinados numéricos y/o gráficos asociada a inventarios de productos diferenciados por sus características o a otro tipo de informaciones.

Se usan en almacenes, comercios, museos, centros informativos, centros sanitarios…

EJEMPLOS:

  • Códigos de barras y alfanuméricos (UPC-A, UPC-E, GS1, EAN-13, ITF-14, GS1-128, CODE-39, PDF-417…).
  • Código QR o BIDI de matrices, cuadros, puntos y espacios para todo tipo de informaciones.
  • Código electrónico ERPC para inventarios de productos.
  • Códigos 2D Datamatrix de celdas, para información marcada en piezas reducidas (etiquetado electrónico).
  • Otras codificaciones específicas para realidad aumentada.

No incluyo aquí otros sistemas de codificación técnicos, como los de sonido, vídeo, telefonía o similares, que escapan al campo comunicativo tratado en estos posts (son métodos de ingeniería de telecomunicaciones).

Son conjuntos extremadamente simples de evidencias que, aunque no son tangibles (son la ausencia de algo o son una mera interpretación de algo en principio neutro), tienen un significado claro e incluso a veces inequívoco.

EJEMPLOS:

  • Ciertos silencios en las conversaciones o entrevistas.
  • La ausencia de respuesta en algunos ámbitos (como el administrativo), con sentido positivo o negativo.
  • Algunos tonos o volúmenes de sonido que tramsmiten emociones o sensaciones, o la subida o bajada brusca de un sonido (por ejemplo, de una radio) efectuada por alguien presente.
  • La distancia deliberada entre las personas o la de estas respecto de objetos o espacios.
  • La eliminación de color en el pasaje de un documental o película de ficción (en color) para sugerir que es un tiempo antiguo (‘or ejemplo, en flashbacks), o la inserción de color en un documental o ficción en banco y negro para crear un destacado (como ocurre con una niña en la película La lista de Schindler, de Steven Spielberg).
  • La inacción ante una situación de saludo esperado…

Este último ejemplo, más bien estatuario, deberíamos diferenciarlo de otros como el famoso gesto de la cobra, que supone rechazar un abrazo o beso con un movimiento de cuerpo o rostro que se aparta para evitar el roce que busca otra persona, y que encajaría mejor entre los Códigos simples de expresión corporal, por no ser ni neutro ni pasivo.

Prescindiendo de la lengua escrita, la propia comunicación oral humana se basa en la composición de mensajes mediante la articulación de sonidos, que lingüísticamente se conocen como fonemas y que son representados en la lengua escrita por letras (vocales y consonantes). Esos fonemas se pronuncian de maneras diferentes, según el punto de articulación (dentales, labiales, alveolares, velares, palatales…) y el modo de articulación (fricativas, oclusivas, africadas…).

EJEMPLOS:

  • Vocales y consonantes de un idioma.
  • Fonemas y alófonos de una lengua.

En realidad, el código es el mismo. Como oralmente solo hay sonidos, la diferencia entre fonemas y alófonos solo hace referencia a qué factores se consideran para diferenciar su representacion lingüistica: solo el sonido o las variantes de este según cambie el modo de articulación sin que por ello varíe el fonema.

La creación del código lingüistico, en la evolución humana, se da en el momento en que a determinados sonidos se les da un significado como signo no directo sino útil para, mediante su combinación, crear mensajes más elaborados. Antes, como sucede con los animales, los sonidos humanos también podían tener corespondencias con ideas, pero con un menor grado de elaboración y escasa creación y modificación de mensajes.

Corresponden a los códigos orales pero expresados mediante signos que pueden escribirse (con diversas técnicas). En los códigos lingüisticos escritos no solo existen los signos que equivalen a los fonemas (sonidos), sino que además mediante la combinación de letras y la creación de otros signos visuales se crean subcódigos, como el de los números, los signos de puntuación, algunos signos de destacado o caracterización del texto…

Tengamos en cuenta que nadie puede pronunciar un número como signo visual, sino que debe decir el nombre dado al número, o que el habla no tiene comas, ni puntos, ni paréntesis, ni cursivas, ni comillas… (solo sonidos, silencios, entonaciones…).

EJEMPLOS:

  • Vocales y consonantes de un idioma.
  • Números.
  • Signos de puntuación (punto, coma, punto y coma, dos puntos…).
  • Signos auxiliares (paréntesis, barras, asteriscos, comillas…).
  • Formas de destacado (negrita, cursiva, mayúsculas…).
  • Tildes…

Sobre los números, como código lingüístico, no entramos en los diversos usos matemáticos, sino que aquí la utilidad se limita al reflejo de cantidades y la ordenación de elementos. (En matemáticas, un número puede tener otro significado, por ejemplo, si va en pequeñito tras otro número o paréntesis, pegado a este en la parte alta: en este caso, es una potencia).

Se encuadran dentro de las lenguas, en algunos ámbitos de actividad, formando subconjuntos simplificados en los que ciertos signos lingüisticos escritos (formados por letras y/o números) tienen funciones específicas de representación, con una correlación cerrada que no puede dar lugar a ambigüedades.

Salvo excepciones, los signos se asocian a otros signos linguísticos o a datos o mensajes sencillos.

Los hay en actividades técnicas (navegación, telecomunicaciones, química…), pero también en algunas artísticas o en ciertas comunicaciones tribales.

EJEMPLOS:

  • Nomenclatura de los elementos químicos (tabla periódica).
  • Códigos formados por conjuntos de dos letras en los que cada pareja supone una opción dentro de un repertorio (de herramientas, soluciones, averías, procedimientos, planes…).
  • Códigos de mensajes de una sola letra o de esta combinada con números en la navegación marítima (equivalente a algunos códigos de banderas).
  • Código o alfabeto de deletreo radiofónico (alfa, bravo, charlie, delta, echo…), que indica letras y números con palabras. Tiene usos militares y en la navegación marítima y aérea, aunque se ha extendido su uso también a otros ámbitos.
  • Código de sabores o intensidades (mediante números o letras) de un producto: por ejemplo, de aceites de oliva…
  • Código horizontal de indicaciones, escrito en las pistas de los aeropuertos.
  • Códigos de letras para identificar los aeropuertos de cada país.
  • Código Q de radiotelefonía para la transmisión por señales en la navegación marítima y áerea (también válido para otros servicios), que usa combinaciones de tres letras para enviar mensajes, que pueden ser afirmativos o interrogativos.
  • Código INTERCO de señales sobre el estado de buques y las órdenes del capitán, basado en combinaciones de letras.
  • Códigos de letras y números para identificar productos alimenticios, procesos de fabricación, trazabilidad…, como sucede con los huevos de gallina (características, fechas, origen, modo de explotación…).
  • Códigos utilizados por los artistas urbanos que dibujan y pintan grafitis, compuestos por letras, números, siglas, acrónimos… que representan significados muy específicos y se insertan, junto a las demás formas plásticas, para trasmitir mensajes a otros grafiteros, a bandas juveniles o a entendidos en su mundo artístico: firmas, estilos, autores, lugares, pertenencia a bandas, conceptos enfáticos —nación, patria, muerte, sangre—, .advertencias…
  • Códigos de letras, números o palabras utilizados por supremacistas arios o de extrema derecha para aludir a grupos, ideologías, países, fechas o personajes (88, HH, NS, TRINIDAD H, ORION…).
  • Códigos de símbolos (letras o numeraciones) representativos de una calidad certificada en algún aspecto (por ejemplo, las marcas y certifcados de AENOR, ISO, EFQM, UNE, CEPA, ENAC, LEAN, Q, IQ…).

Algunos códigos (como el de pistas de los aeropuertos) también pueden tener signos no lingüisticos (luego son códigos mixtos, también icónicos).

En cuanto al último ejemplo, el de las certificaciones de calidad, no puede entenderse dentro de los códigos destinados a crear mensajes para elaborar una comunicación, pero, como repertorios de signos que tienen un significado, facilitan que en los mensajes se transmitan informaciones técnicas de manera sencilla. Dicho de otra manera, el código no es la certficación (esta deriva de un proceso de análisis, chequeo y diagnóstico), sino la creacion de un conjunto de signos con letras y números que identifican esos niveles de calidad y pueden utilizarse en distintos mensajes.

Son repertorios de expresiones que tienen su significado ordinario o técnico, generalmente interpretable por cualquier observador mínimamente entendido, pero que en el ámbito concreto de la actividad en el que se utilizan adquieren un significado preciso diferente, de modo que cada manifestación lleva una denotación precisa y restringida.

Se dirigen más a gobernar actividades concretas regladas que a procurar comunicaciones en situaciones diversas.

EJEMPLOS:

  • Palabras y expresiones utilizadas en ciertos juegos (por ejemplo, el mus: paso, envido, mus, quiero, órdago…).
  • Declaraciones, expresiones y denominaciones de medidas adoptadas que se transmiten de modo cautelosamente gradual en la acción diplomática (relaciones exteriores entre gobiernos y a través de legaciones).

Aunque en este último caso se trate de declaraciones o medidas propias de la política exterior de un país —que buscan lograr ciertos efectos y persiguen ciertos fines—, este lenguaje suele incorporar (dejando aparte las manifestaciones más extremas) una intención comunicativa, incluso mediática, dirigida a todos los países, que en algunos casos puede ser tan importante como la propia sustancia política de la decisión que afecta al destinatario.

Estos son algunos de los mensajes habituales: felicitación, declaración de preocupación, inquietud o grave inquietud, intención de reconsideración, advertencia, formulación de reservas, declaración deplorando, declaración informando de que el propio gobierno no permanecerá indiferente, advertencia de acto no amistoso, nota de queja, convocatoria a miembro de la otra legación, llamada a consultas al propio embajador, comunicación de libertad de compromisos, retirada del propio embajador, suspensión de relaciones, ruptura de relaciones, declinatoria de responsabilidad, ultimatum, ruptura diplomática definitiva, declaración de guerra…

Es en este sentido —entendiendo que no es un lenguaje libre e improvisado que admita la creatividad— en el que podemos considerar que se trata de una especie de jerga codificada (no críptica sino abierta) que debe usarse con precisión y delicadeza solo por expertos. Podemos pensar que está tanto o más cerca de la terminología que del código, pero su doble sentido —el literal y el propio del mundillo diplomático— es el que le da, en la diplomacia, una cierta naturaleza de código (porque preocuparse, deplorar, quejarse… saben emisor y receptor que no son lo mismo y que se diferencian de un modo maás concreto que el que deriva de su semántica ordinaria).

Son conjuntos de signos y elementos que permiten la confección de representaciones visuales de ideas, datos y procesos, con el complemento de contenedores de signos de otros lenguajes (como las cajas de texto).

EJEMPLOS:

  • Recuadros de texto.
  • Flechas
  • Líneas de conexión.
  • Formas.
  • Números.
  • Tipos de diagramas y otros gráficos estadísticos…

Cuando los utilizamos en creaciones visuales que siguen unas reglas de sintaxis y semántica visual, con dotación a cada elemento de funciones y significados específicos, manteniendo coherencia y homogeneidad —combinándolos además de modo habitual con otros códigos icónicos—, podemos hablar de lenguajes gráficos (se comentan más adelante).

En actividades como la pintura, la escultura, la artesanía, la arquitectura, la música o la danza se utilizan de modo recurrente elementos visuales o sonoros que adquieren significados que pueden interpretarse. También sucede en el mundo de los tatuajes, a caballo entre la pintura, el dibujo y la estampación decorativa.

Aunque los podemos considerar aisladamente, en ocasiones los artistas los utilizan de modo repetido para expresar significados muy concretos dentro de sus obras. Son, así, códigos abiertos a la creatividad, revelados por la iconografía (en obras del pasado) o descubiertos por la crítica (en obras nuevas).

Asimismo, hay códigos estéticos en el diseño de vestimenta (mundo conocido como moda).

Algunos pueden encajar en otras categorías de las ya citadas (códigos mínimos de imágenes, o icónicos, o acústicos…).

EJEMPLOS:

  • Calaveras en los cuadros vanitas o en tatuajes.
  • Banderas, estandartes, símbolos, rostros de personajes…
  • Insectos y otros animales.
  • Flores, plantas y árboles.
  • Ciertos colores intensos: verdes, marrones, azules, negros, amarillos, morados, rojos, púrpuras…
  • Signos patológicos y sangre.
  • Rostros siniestros para evocar fuerzas infernales en gárgolas, esculturas, relieves y bajorrelieves…
  • Simbología esotérica o de hermandades oculta en obras pictóricas, arquitectónicas, literarias…
  • Sonidos de ciertos intrumentos para provocar o evocar sensaciones: lo campestre, la guerra, la tormenta…
  • Signos diversos presentes en diversas obras de un determinado artista cuyos significados son fruto único de su creatividad. (Por ejemplo, la cruz en aspa en la obra de Tàpies, los ojos, la luna y los pájaros en las pinturas de Miró…).
  • Tipos de vestimenta que por sus formas, colores o encaje en modelos formales consagrados han quedado asociados a significados: cuero, metal, colores negro o rojo, colores suaves apastelados, formas retro, estilos militares, estilos coloniales, prendas juveniles rebeldes, prendas urbanas, ropa de activismo, transversalidad de la moda masculina y femenina…).

Los ejemplos del arte forman parte de los lenguajes artísticos considerados globalmente (estudiados por la iconografía y también por la iconología), y tanto los códigos como los lenguajes pueden asociarse a disciplinas o escuelas artísticas en general o a artistas en particular.

No deben confundirse con las técnicas de ejecución artística (como el esfumato o el puntillismo en la pintura, o el pizzicato en la música), aunque el uso intencional de estas técnicas para crear significados, junto con otros elementos, métodos y recursos, se inserta dentro de lo que llamamos lenguajes artísticos.

Algunos códigos, como se ha visto en ciertos ejemplos (como los de señales en aviación, navegación marítima o transporte ferroviario..) se combinan con otros (corporales, acústicos, lumínicos, lingüísticos…), por lo que una categoría también podría haber sido la de códigos mixtos. No la he contemplado, porque es más interesante ver las naturalezas de los signos separadas.

He dejado fuera de estas listas algunos conceptos que podrían estar emparentados con los significados de código o lenguaje, pero que para mí no tienen los componentes mínimos para este encuadre.

  • … los conjuntos de signos que algunas personas afirman que pueden combinarse para emitir mensajes mediante perfumes, cócteles o creaciones gastronómicas, porque dichos mensajes solo son descripciones sugestivas de presuntos efectos sensoriales. No es imposible que alguien elabore un código de olores o de sabores, pero a mí no me consta ningún ejemplo humano conocido referido a estos tres elementos que encaje en la naturaleza del concepto código (sin contar los malos olores de los códigos informáticos, que, obviamente, no son apreciables con el olfato). A pesar de ello, sí existen algunos códigos olfativos en el lenguaje de los animales.
  • … las formas caligráficas, porque son solo eso: maneras (bellas, al menos en la intención) de dibujar letras y componer palabras y frases sobre un soporte. Para que fueran un código alguien debería asociar significados distintos a las letras y palabras según su forma e inclinación.
  • … los tipos de fuentes tipográficas, por el mismo motivo: son solo formas, en este caso creadas para los textos que no son manuscritos.
  • … las claves y contraseñas, ya mencionados, porque aunque en un conjunto sistemático —por ejemplo, en una base de datos— son signos asociados a sentidos concretos (cada uno a una identificación y derecho de acceso), no funcionan como un código previo al que pueda recurrir el emisor, sino que este va creando signos sobre la marcha. El código de la contraseña es generalmente lingüístico, y el mensaje es quiero que esta sea mi llave de entrada. Ahí, cuando se acepte, se acabará la comunicación y lo que habrá posteriormente son peticiones y confirmaciones; quiero entrar – puedes entrar. Comunicación hay, pero en cada mensaje el emisor solo puede recurrir a un signo. No existe, por tanto, un código diferenciado tal como lo entiendo aquí, aunque sí puede haber codificaciones operativas internas para su transmisión.
  • … los emblemas de empresas e instituciones, ya que son signos distintivos de entes independientes y no forman código con los demás. (Sí podrían usarse como código, por ejemplo, en un documento sobre empresas, entidades, asociaciones… en el que se usara cada emblema como icono asociado a una explicacion, en cuyo caso funcionarían en ese texto como un código icónico).

Lenguajes

Los LENGUAJES son sistemas comunicativos formados por códigos de signos y un conjunto de normas regulatorias, orientaciones, preferencias, criterios y referentes de uso que permiten a los usuarios elaborar mensajes complejos y generalmente transmitirlos por canales diversos.

Hay lenguajes de uso sencillo, no muy extensos (aunque puedan tener una estructura de signos/normas bastante elaborada), mientras que otros presentan entramados complejos formados por amplios repertorios de signos y todo un conglomerado de preceptos, instrucciones, orientaciones y referentes que les dan una dimensión especial.

También los conjuntos léxicos y terminológicos (palabras, giros, expresiones,. modismos…) pertenecen a los lenguajes, aunque aquí los vemos asociados a un tipo de lenguaje: las lenguas o idiomas (se ven en la entrada siguiente).

LENGUAJES EXPRESIVOS CORPORALES — LENGUAJES ICÓNICOS Y GRÁFICOS — LENGUAS O IDIOMAS — LENGUAJES DE RÉPLICA DE LENGUAS POR OTROS MEDIOS — LENGUAJES TÉCNICOS — LENGUAJES DE INGENIERÍA E INFORMÁTICA — LENGUAJES ARTÍSTICOS — SONIDOS Y MOVIMIENTOS DE COMUNICACIÓN NO PLENAMENTE CONSCIENTES — LENGUAJES DE ANIMALES

Son la parte fundamental de nuestra comunicación no verbal. Incluyen todo el repertorio de gestos, expresiones, ademanes, posturas y movimientos de partes de nuestro cuerpo que, solos o combinados, nos permiten lanzar mensajes, expresar emociones, sintetizar opiniones, comunicar conocimiento o ignorancia, transmitir expectativas…

El mundo de la interpretación (teatro, cine, mímica…) se basa en buena parte en el dominio de este lenguaje, pero lo utilizamos en todo momento para comunicarnos, de una manera consciente y deliberada o como forma de expresión propia.

Estos lenguajes engloban también (no los cito aquí) todos los gestos aislados con significado concreto antes vistos como signos de códigos corporales no técnicos ni ligados a protocolos o liturgias, pero insertos en el conjunto de la expresión no verbal continuada.

En el conjunto de la expresión corporal global de una persona, algunos de los ya citados pueden tener significados diversos diferentes.

EJEMPLOS:

  • Gestos: sonrisas y otras expresiones con la boca, movimientos de cejas, arrugados del entrecejo, guiños de ojos, cambios en la mirada…
  • Sonidos (orales) que no son verbales: risas y carcajadas, gruñidos, gritos que no son palabras, silbidos, sonidos de imitación de animales…
  • Ademanes: levantamento de hombros, giros de cuello, levantamientos o bajadas de barbilla, agitados de cabeza, gestos de cabeza de asentimiento o negación, movimientos de manos, braceos, movimientos de elusión o evitación, basculados de tronco…
  • Movimientos de roce y contacto de uno consigo mismo: toques con los dedos en la barbilla, orejas, nariz o frente, cruces de brazos, rascados corporales, cruces de piernas, soplado de dedos, agitado de dedos…
  • Movimientos de roce o contacto con otras personas: besos que no son meros saludos estandarizados, abrazos con diferentes intensidades, palmadas, pequeños empujones, toque o agarre de brazos o muslos, toques con el dedo en el pecho, agarre de solapas…
  • Movimientos expresivos combinados: desplazamiento por un escenario, posturas al hablar, posturas al estar sentado, posturas al estar de pie, modos de apoyar el cuerpo en paredes o columnas, cambios de posturas, muestra de palmas o dorsos de manos, gestos con los dedos para numerar o separar segmentos al dar explicaciones…

Quedan fuera de este lenguaje los movimientos que se deben solo a estados físicos o emocionales coyunturales o a carencias en habilidades, porque no vienen impulsados por intenciones o estilos comunicativos. Son ejemplos los temblores de piernas o manos por nervios al hablar en público o ante alguna noticia o visión, los actos reflejos, las posturas pasivas o decaídas por cansancio, los tics nerviosos, los empujoncitos inconscientes a gafas deslizantes… Naturalmente, son signos que dan información del emisor (por eso los expertos de comunicación no verbal los estudian), pero en realidad no forman parte del lenguaje de creación de los actos comunicativos si no son deliberados, conscientes, propios de una decisión de estilo en la comunicación personal.

Algunos permiten expresar las ideas mediante imágenes, iconos, pictogramas o dibujos, con una cierta estructura y sintaxis. Otros son conjuntos de signos y reglas sintáticas que permiten la confección de representaciones visuales de ciclos, procedimientos, circuitos, proyectos, desarrollos, evoluciones, sistemas…

Utilizan elementos como los ya vistos al hablar de los Códigos gráficos.

La conexión de signos siguiendo las reglas facilita exponer estados y movimientos, y puede combinarse con la inclusión de contenedores que pueden albergar signos de otros lenguajes.

EJEMPLOS:

  • Escritura con jerogíficos (egipcia, americana precolombina…).
  • Diseño de gráficos estáticos informativos con variedad de elementos y sintaxis coherente.
  • Diseño de gráficos dinámicos: diagramas de flujo, infografías de procesos, procedimientos, períodos y acontecimientos, organigramas, árboles para simuladores…
  • Diseño de planos de ingeniería (eléctricos, electrónicos, de canalizaciones de agua o electricidad…).
  • Diseño de planos arquitectónicos (edificios) y de urbanismo…

Estos lenguajes complejos constituyen los principales sistemas concretos de habla y escritura de los seres humanos (compuestos por signos, normas y recomendaciones). Sirven a las personas de una zona, comunidad, región o país para comunicarse entre ellos.

Son la modalidad más elaborada, refinada y funcional de lenguaje y máxima muestra de la evolución humana en cuanto a comunicación.

Un idioma es el instrumento que engloba la lengua oral, ejecutada con las cuerdas vocales, la lengua y el paladar, y la escrita, para la que pueden usarse técnicas e instrumentos muy diversos.

A menudo las consideradas lenguas proceden de otras lenguas arcaicas, de las que fueron dialectos, auqnue además de ela evolución podamos encontrar algún ejemplo de lengua confeccionada de modo deliberado por combinación de varios idiomas (como el esperanto, de escaso éxito).

EJEMPLOS:

  • Castellano, catalán, euskera, inglés, alemán, italiano, chino mandarín, urdu, suajili…
  • Variantes actuales de todos los idiomas: dialectos, modalidades, hablas…

Las lenguas se combinan con todo tipo de lenguajes y códigos, y se canalizan a través de diversos modos de transmisión: además de por voz a través del aire o con movimientos corporales (en lenguas sustitutivas de otras, como la de sordomudos), mediante escritos, grabaciones, grabados, gráficos, carteles…, e incluso mediante códigos de sustitución (como el morse).

Son conjuntos de signos unidos a unas reglas y recomendaciones que replican lenguas concretas de modos no orales, sin constituir un lenguaje completo por sí mismos, ya que no añaden, de manera relevante, factores diferentes a la mera correspondencia signo/significado ni modifican lo principal de la sintaxis del lenguaje referente.

EJEMPLOS:

  • Las lenguas de signos para sordomudos, que no son idiomas independientes, sino versiones no orales asociadas a lenguas concretas; hay varias, en distintos países, con algunos signos comunes y otros diferentes, fundamentalmente ejecutados con manos y brazos, aunque también pueden apoyarse en simulaciones orales —para la lectura de labios o con alguna pronunciación aproximada que pueda ayudar al entendimiento— y expresiones corporales genéricas.
  • La lengua dactilológica, para sordociegos, en la que se muestran las letras y algunas palabras mediante movimientos de dedos en las palmas de la mano, e igualmente puede apoyarse en otros signos. También hay distintos alfabetos en distintos países.

Aunque los ya citados código morse y codigo braille podrían también haber encajado aquí —en la medida en que son alfabetos que permiten transmitir letras y números por medios distintos a la voz y la escritura—, esta categoría tiene especial sentido para diferenciar modos de comunicación en los que los códigos sustitutivos de letras y números pueden combinarse con signos que emitan mensajes que no solo sean estos signos o estén compuestos por estos (ideas, expresiones en bloque, sensaciones, estados de ánimo…). Así, aunque en buena medida la lengua de sordomudos y la dactilológica no sean lenguajes diferenciados sino dependientes, por su potencial de evolución, enriquecimiento y crecimiento en complejidad son las más indicadas para protagonizar esta categoría.

Una lengua dactilológica que se limitara a la transmisión de letras y números encajaría mejor dentro de la categoría Códigos de réplica de lenguas por otros medios.

Son sistemas de signos y normas que permiten componer mensajes en ámbitos especializados, pero con significados no lingüisticos (o solo parcialmente). Aquí los consideramos no solo como repertorio de signos (ya vistos en el apartado Códigos), sino globalmente, como conjunto completo que engloba signos, reglas, recomendaciones y criterios de uso dentro de una disciplina, campo de estudio o ángulo de visión de la realidad.

EJEMPLOS:

  • Lenguaje matemático completo: notación matemática, conjuntos, operaciones, ecuaciones, expresiones, álgebra, lógica, cuantificadores, análisis, derivadas, integrales, combinaciones, matrices, geometría, estadística…
  • Lenguaje formal de la lógica: signos, objetos, expresiones, conjuntos, predicados, negaciones, condiciones, conjunciones, disyuntivas, cuantificaciones, equivalencias, tablas de verdad, lemas, argumentos, validez, implicaciones…
  • Lenguaje completo de la química: formulación de elementos, simbología, expresión de estructuras moleculares, ecuaciones químicas…
  • Lenguaje musical: notas, claves, escalas, intervalos, compases, acordes, repeticiones, dinámicas, texturas, armonía, ritmo, propiedades sonoras…

No deben confundirse con el léxico y la terminología en esos campos, que se incardina dentro de las lenguas (aunque habitualmente con palabras y expresiones transversales de unos idiomas a otros): por ejemplo, el lenguaje médico, el lenguaje de la arquitectura y la ingeniería, el lenguaje jurídico… (Los léxicos se mencionan en el siguiente post).

Tampoco, en el caso del musical, debe confundirse con el lenguaje estético que puede utilizarse para expresar ideas, sensaciones, realidades físicas mediante sonidos, melodías y arreglos.

Son lenguajes técnicos muy complejos que se utilizan en el campo de la ingeniería electrica y electrónica, la informática, la robótica… Permiten el funcionamiento de programas, bases de datos, algoritmos…, cambiando el código escrito por un codigo de funcionamiento de la maquina/programa.

También los consideramos aquí globalmente, como conjunto completo de signos, reglas, protocolos…

EJEMPLOS:

  • Lenguajes de programación informática: PHP, PERL, JAVA, JAVASCRIPT, PYTHON, RUBY, C++, PASCAL, VISUAL BASIC, BASIC…
  • Lenguajes de especificación de modelos en ingeniería eléctrica y electrónica: Z, redes de Petri, VHDL, UML, SQL..
  • Lenguajes de consulta en informática: SQL, SPARQL, SQuery…
  • Lenguajes informáticos de marcado o etiquetado: XML, HTML, HTML5, XHTML, YAML, SyncML, CSS…
  • Protocolos de comunicaciones entre dispositivos: HTTP, TCP/IP, IP, POP3, IMAP, SMTP, WAP…
  • Lenguajes de robótica: VAL, APT, V+, MCL, XPROBE, LAMA, RAPT, ANORAD, STRIPS, SIGLA, AUTOPASS, FUNKY, GRASP, EMILY, CLIMPER…
  • Lenguajes de telefonía móvil: Objective-C, KOTLIN, SWIFT…

No deben confundirse con el mero léxico (terminología) utilizado en la escritura de indicaciones y órdenes o que refleje descriptivamente sus pautas y criterios.

Como se ha indicado al hablar de los códigos estéticos, en disciplinas artísticas como la pintura, la escultura, la arquitectura, la música, la danza, el teatro o el cine se utilizan de modo recurrente elementos visuales, sonoros o táctiles que adquieren diferentes significados añadidos a los ordinarios de cada elemento. Pero, más allá del recurso a seres, objetos, formas y colores, en cada actividad se arma un conjunto de recursos, elementos, reglas, pautas y recomendaciones que dan lugar a un lenguaje propio.

Así, cada disciplina tiene sus signos, sus formas, su sintaxis, su semántica…

EJEMPLOS:

  • Lenguaje pictórico: composición, volumen, colores, fondos, perspectivas, efecto de pinceladas, grosores, líneas, puntos, planos, texturas, luz. claroscuro, oscuridad, modos de impregnación, elementos humanos, elementos animales, elementos vegetales (plantas, arboles, floresm frutos…), objetos, composición, distorsiones, simplificaciones, armonía, simbolismo, referentes mitológicos o bíblicos, hitos históricos…
  • Lenguaje arquitectónico: líneas, espacios, alturas, plantas, materiales, adornos, elementos humanos, elementos animales, elementos vegetales (flores, hojas…), accesos, refuerzos, muros, cúpulas, bóvedas, ventanas, escalas, columnas, pilares, vigas, bordes, curvas ángulos, colores, texturas, iluminación, arcos, dinteles, molduras, tejados, arquitrabes, frisos, mampostería, ladrillo, contrafuertes, capiteles, escaleras, pórticos, puertas, balconadas, terrazas, chimeneas, tabiques, celosías, vidrieras, artesonados, armonía, sostenibilidad…
  • Lenguaje cinematográfico: planos, secuencias, escenas, continuidad y rácord, ejes, encuadre, angulación, espacios, sonido, efectos de sonido, movimientos de cámara, campo y off, modos de montaje, puntuación, iluminación y tonos, blanco y negro y color, elipsis, ralentí, flash back, flash forward, decorados, vestuario, personajes, caballos, árboles, otros elementos animales y vegetales, montañas, rocas, paisajes

Aunque estos conceptos citados son un conjunto de métodos, técnicas, recursos o elementos enormemente diverso, como lenguaje hay que considerarlos por los significados que pueden incorporar en una obra. Así, en el cine, un acercamiento de cámara, un encuadre con ángulo en picado, un travelling, un fundido en negro o encadenado, un montaje en paralelo, una elipsis, una acción fuera de campo o un determinado vestuario sugieren y provocan sensaciones, sentidos y significados específicos en la narración. Son lenguaje por lo que significan visualmente, no por lo que facilitan técnicamente.

Otra parte del lenguaje es el recurso a elementos presentados o diseminados por la obra, ya mencionado en Códigos estéticos. Un ejemplo claro es la utilización de flores y plantas en la pintura con fuerte carga simbólica: la hiedra y las violetas como signos de vida y resurrección; las azucenas, pureza; los cipreses, muerte o trancendencia; el laurel y las hojas de palma, atributos de la grandeza y la victoria, y también de la la paz; los iris y gladiolos, pena, dolor y sufrimiento; la rosa, aristocracia y también erotismo, sensualidad, celos, peligro… (varía mucho según el color), y otras muchas con significados muy diversos, así como la utilización de las etapas para sugerir el ciclo vital (capullos, flores en su esplendor, flores marchitas, pétalos caídos…).

Conviene añadir que el lenguaje floral no solo fue artístico, sino que también se practicó en la vida social de ciertas épocas posteriores a la Edad Media como código para enviar mensajes de modo discreto (amorosos, amistosos, amenazantes…), con significados no siempre coincidentes con los artísticos (ejemplos ya citados en Códigos basados en objetos y en Códigos estéticos).

Asimismo, el paisaje y sus elementos son determinantes de los mensajes canalizados y las ideas expresadas en el cine o en la pintura.

Además, hay que considerar que algunas disciplinas artísticas son vehículos para mostrar modos de comunicación diferentes: el habla, en cine y teatro; la escritura, en la pintura, el cine y la arquitectura; la expresión no verbal, en la pintura, la escultura, el teatro, la danza y el cine; el lenguaje animal, en el cine; el lenguaje musical, además de en la ejecución de orquestas, solistas y coros, en el cine, el teatro, la danza…

Son los modos expresivos de quienes aún no pueden controlar conscientemente los mensajes que emiten pero a pesar de ello se comunican: los bebés y los niños pequeños que aún no saben hablar o no han iniciado aún la interacción social controlada.

Sus sonidos, a pesar de ello, son coherentes y tienen significados claros para ellos mismos (comunicación egocéntrica), para otros niños en su misma fase e incluso para adultos que están en su entorno más cercano, los observan y aprenden de sus movimientos.

EJEMPLOS:

  • Un bebé emite sonidos repetidos a los que puede asociarse un significado: hambre, sed, sensación de estar sucio, picores, necesidad de contacto, fiebre…
  • Un bebé sentado en el suelo sin interactuar con nadie emite sonidos cuando toquetea objetos como sonajeros, peluches… que para él tienen significado.
  • Unos niños pequeños juegan y se dicen cosas que no parecen tener significados claros, pero ellos parecen entenderse (hay interacción clara).
  • Un bebé repite ciertos movimientos (apertura de palmas, aplauso, agitado de la mano o el brazo…) y gestos (sonrisas, expresiones serias, guiños…) como reacción cuando un adulto se dirige a él y le sonríe, le habla o le pone ‘caritas’.
  • Los niños que están aprendiendo a hablar pronuncian palabras que todavía no tienen sentido, junto a otras que tratan de imitar las voces que oyen, durante un tiempo hasta que al final lo van consiguiendo.
  • Un niño ensaya y logra repetir las primeras palabras con las que comprueba (o sospecha) que puede comunicarse con los adultos…

Se trata de lenguajes tentativos, en construcción, que, aunque inicialmente sean muy simples, ya son cimientos de lo que será la comunicación verbal y no verbal del individuo . Por ello, a pesar de su simplicidad y de no apoyarse en la elección deliberada de signos de códigos, aunque durante un tiempo no sean transmisión consciente de mensajes, merecen estar aquí.

Cada especie tiene sus códigos sonoros, de acción, de color y/o de movimiento corporal que permite a sus ejemplares comunicarse con individuos de la misma especie e incluso a veces con los de otras de su mismo entorno. Incluso hay signos olfativos que se utilizan con intención comunicativa y hasta emisiones químicas o descargas eléctricas.

EJEMPLOS:

  • Cantos, danzas , hinchados de cuello y movimientos aparatosos de plumaje de muchas aves.
  • Ladridos, aullidos y gañidos de perros, coyotes, chacales o hienas.
  • Movimientos de orejas y rabos de los perros, y gestos variados con la boca y los ojos de lobos, perros, hienas…
  • Aperturas de boca de animales como el hipopótamo o algunos simios.
  • Contactos corporales variados de algunos primates entre sí o roces y toqueteos con ellos mismos.
  • Contactos semisexuales de los bonobos.
  • Rugidos y maullidos de los felinos.
  • Sonidos por frotación de grillos, cigarras, langostas y saltamontes.
  • Sonidos y cantos emitidos por animales marinos como los delfines, ballenas y cachalotes.
  • Ultrasonidos emitidos por especies como los murciélagos, vampiros, roedores…
  • Indicaciones territoriales o advertencias de algunos animales utilizando descargas de orina, aromas impregnados restregando las patas, excrementos u otras sustancias.
  • Cambios de color de pulpos, sepias, camaleones, batracios…
  • Señales químicas (como las feromonas de alarma, de pista, de atracción…) emitidas por hormigas, ácaros, pulgones, avispas, abejas, termitas…
  • Sustancias de alerta emitidas por los corales ante algas depredadoras o tóxicas para avisar a otros especímenes e impulsarles a que ataquen a esos enemigos.
  • Creación de campos eléctricos y realización de descargas de cierto voltaje por algunas especies acuáticas, como el pez elefante, el pez cuchillo, la anguila eléctrica o algunas rayas, que pueden recurrir a ello no solo para cazar o defenderse, sino también para orientarse, comunicarse, citarse para el apareamiento…

Aunque por su aparente simplicidad (hasta donde el humano ha averiguado) podríamos considerar que son signos emitidos de modo automático por los animales (dentro de su comportamiento fisiológico) y no forman códigos con elementos que se seleccionen de modo consciente para componer mensajes variados, son para cada especie su sistema de comunicación social y probablemente contienen más sutilezas y variantes de las que son capaces de captar los zoólogos y etólogos. Por ello, los considero en este apartado. Al nivel animal, son sin lugar a duda, lenguajes.

Tengamos en cuenta que un lenguaje, entendido así como sistema de comunicación y no solo como un código que asocia signos y significados (aunque siempre incluya alguno), suele regirse por reglas y normas, con el referente añadido de usos y recomendaciones, pero no ha de ser necesariamente tan complejo como un idioma humano. En el caso de los animales no podemos hablar estrictamente de normas de regulación del lenguaje, al menos como pauta de seguimiento consciente, pero sí es posible entender que esos criterios de uso están incorporados al comportamiento de los individuos: estos los traen incorporados genéticamente, pero también aprenden a usarlos, renovarlos e incluso adaptarlos por la convivencia social de unos con otros, el gobiermo de los instintos y la propia peripecia vital.

La consideración cómo código o como lenguaje de un determinado modo o sistema comunicativo que se basa en un código y responde a unas reglas es, por supuesto, un asunto conceptual discutible. Algunos ejemplos que he citado podrían considerarse solo protocolos o meros repertorios de usos y costumbres si nos podemos estrictos al analizar los componentes, y, como ya he comentado, los hay que tienen cierta naturaleza terminológica. Pero creo que la lista de categorías es bastante útil para diferenciar unos instrumentos o sistemas comunicativos de otros.

El siguiente post es la la ercera parte de esta serie. De los lenguajes aquí comentados extraigo los lingüísticos, y describo (sucintamente, como un listado requiere) algunas de sus variantes y ciertos componentes que funcionan como recursos comunicativos. Seguiré incluyendo muchos ejemplos, como hasta ahora.