La galaxia comunicativa (10): UNESCO – peligro de las lenguas (escalas 6 a 9)

Completa este post la lista de factores de peligro de las lenguas, cada uno con su escala de grados. Es, como ya se comentó, un trabajo de la UNESCO efectuado, entre otros, por un grupo especial de expertos convocados para analizar la situación de peligro de los diferentes idiomas existentes en el mundo. Aquí se exponen los cuatro factores restantes tenidos en cuenta. Aunque los niveles de las escalas se describen de manera muy sucinta, dan una idea suficiente de la consideración sobre el riesgo de debilitamiento o desaparación de las lenguas en el mundo. De la UNESCO es también el ATLAS DE LAS LENGUAS EN PELIGRO, en su versión impresa (o en PDF), que consta además de un complemento on line interactivo basado en un MAPA, sobre el que se sitúan las lenguas mediante un icono, y un BUSCADOR que permite obtener listados y consultar algunos datos sobre cada idioma. (Hay unas interesantes fichas sintéticas, aunque los datos no siempre estén a la última, ya que no todos los registros de hablantes son fáciles de actualizar).

La galaxia comunicativa (9): UNESCO – peligro de las lenguas (escalas 1 a 5)

La UNESCO dispone entre sus publicaciones del denominado Atlas de las lenguas del mundo en peligro, síntesis del trabajo de varios años de expertos lingüistas convocados por esta institución para estudiar a fondo la situación de los idiomas del mundo y contribuir a su seguimiento, protección y desarrollo. Entre otras consideracIones, la UNESCO establece varias escalas para clasificar las lenguas por su vitalidad y riesgo. Cada una responde a uno de los criterios tenidos en cuenta a la hora de valorar la vulnerabilidad de cada lengua. En el post anterior se comentaron dos de esas escalas, en un apartado relativo a las lenguas amenazadas, y aquí y en el siguiente post se exponen todas las clasificaciones de modo sucinto, con pocos comentarios añadidos. Sirva este extracto esquemático como muestra del interés que reviste consultar los documentos de la UNESCO que analizan la situación y la evolución de las hablas existentes en el mundo y reflexionan sobre los mejores modos de proteger este patrimonio universal que es la diversidad lingüistica.

La galaxia comunicativa (8): lenguas en peligro

Algunas lenguas están más expuestas al riesgo de debilitamiento o desaparición que otras. Y no solo porque las hablen menos personas. Importa también cómo se utilizan y para qué, qué porcentaje las habla del total de población que las conoce, cómo se transmiten, cómo se estudian, cómo las está asimilando la última generación, cómo responden a nuevos medios y tecnologías, cual es su relación con lenguas más poderosas con las que comparten territorio y hablantes, qué presencia tienen en el mundo editorial, el audiovisual y el institucional, en qué coyuntura viven (paz o guerras, natalidad, salud, régimen político, migraciones…), cómo se documentan, como las tratan las autoridades, qué iniciativas de la sociedad civil tratan de revitalizarlas y qué aprecio les tienen quienes las tienen como primera o segunda lengua. La UNESCO clasifica en su Atlas de las lenguas en peligro los idiomas existentes según varias escalas de riesgo —aquí se mencionan dos y en el siguiente post se exponen todas—, pensando en qué las distancia de un hipotético fatal desenlace: su extinción. Este post, que completa lo referido a las lenguas en esta serie sobre la comunicacion que tiene alma de inventario, es una reflexion breve sobre todo ello.

La galaxia comunicativa (7): lenguas con problemas

En nuestro planeta se hablan más de 7.000 lenguas. Algunas las hablan cientos de millones de personas. Otros, decenas de millones. Algunos idiomas los usan cientos de miles; otros, decenas de miles. Existen lenguas habladas solo por unos cientos de usuarios, o por unas decenas, o únicamente por dos o tres habitantes de algún pueblo o tribu. Incluso hay idiomas con un solo usuario. Por supuesto, muchas lenguas se han extinguido, y bastantes, no hace muchos siglos, sino en el XX y el XXI. Desde tiempo inmemorial, desaparecen lenguas como se extinguen especies, sin que nos demos cuenta. Los factores agresores son de muy diverso tipo: decisiones políticas, predominios territoriales, preponderancias tribales, guerras, migraciones poblaciones, presión de otras lenguas, modas, utilidades… Y, por supuesto, la libre decisión de los ciudadanos, si son libres, para elegir la herramienta de comunicación que prefieran. Este post hace una mención rápida a las lenguas a las que se califica como minorizadas, que suelen ser minoritarias, pero no necesariamente. También se incluye un apunte sobre las lenguas protegidas y revitalizadas y se citan algunas líneas de actuación que permiten dar a algunos idiomas una nueva vida lingüística.

La galaxia comunicativa (6): lenguas en uso

De dominar una lengua alardean muchos, pero… ¿qué supone ello en realidad? ¿Hablarla, pronunciarla correctamente, entender a hablantes nativos, leerla, escribirla…? Aunque hay cada vez más gente que en su perfil profesional asegura dominar varios idiomas, la mayoría nos manejamos bien en uno, por ser generosos. Generalmente, es cierto, atesoramos conocimientos de otros idiomas diferentes al propio por afinidad o cercanía, por haberlos aprendido hasta cierto nivel en el colegio o haber ahondado en ellos en cursos posteriores, por estancias formativas o profesionales, por cambios de residencia… Y, por supuesto, existen personas que se conducen con soltura en más de una lengua e incluso hay hablantes y escritores multiilingües que utilizan varios idiomas en un grado que supera con creces la mera suficiencia comunicativa. Y es que las lenguas se hablan más o menos por diferentes factores: tratarse de nuestros idiomas maternos; ser dominantes o minoritarias en un territorio; estar más o menos extendidas en el mundo; sufrir amenazas, estar aisladas o hablarse en territorios vecinos; mantener parentescos con otras lenguas vivas; tener en algún ámbito carácter vehicular; evidenciar su utilidad como herramienta comunicativa…

La galaxia comunicativa (5): lenguas o idiomas

Los idiomas son el lenguaje humano por antonomasia. Progresan o se mantienen, y a veces declinan o desaparecen. Todo depende de sus dueños, los hablantes, pero también de cómo las traten los poderes públicos. Todos hablamos al menos una lengua. No siempre con fluidez y perfección técnica, porque no todo hablante tiene habilidades oratorias y suficientes conocimientos gramaticales, pero con ella nos comunicamos. Y casi todos —salvo quienes son analfabetos, algo que por desgracia aún ocurre en sociedades poco desarrolladas— escribimos en un idioma, aunque sean legión los que lo hacen con dificultades. También hay quienes hablan dos lenguas: una principal y otra secundaria. Es más frecuente que se domine una y se use dignamente la otra, pero podemos encontrar en ocasiones a algún bilingüe perfecto. Asimismo, hay hablantes de más de dos lenguas, aunque, sin negar la existencia de auténticos dominadores lingüisticos, sabido es que muchas promesas de poliglotía tienen más de pose que de realidad. Como también, en cuanto a los escritos, que los Beckett, Kundera, Cioran, Nabokov o Vázquez Montalbán, fabricantes de textos de calidad en lenguas distintas, no abundan.

La galaxia comunicativa (4): tipos de lenguajes

Aquí, más tipos y más ejemplos, ahora de lenguajes, esos sistemas de comunicación que manejan códigos, normas, recomendaciones… y son algo más que repertorios de signos con unas reglas sencillas de uso. Hay lenguajes visuales y sonoros, técnicos y artìsticos, principales y de réplica, humanos y animales… Algunos lenguajes tienen instrucciones de uso a partir de normas y reglas complejas registradas, mientras que otros son usados por los creadores con criterios libérrimos, por lo que su registro siempre es a posteriori, en forma de doctrinas y teorizaciones. Y, por supuesto, algunos de los lenguajes que utilizamos los últimos representantes del llamado homo sapiens sapiens constituyen lo que denominamos lenguas o idiomas. Son los instrumentos primordiales de nuestra comunicación, los que se superponen a muchos otros lenguajes y nos permiten entablar relaciones plenas con nuestros semejantes, directamente, a través de escritos que nos enviamos e intercambiamos o con la mediación de máquinas, que pueden ser parlantes, generadoras de textos o simples ingenios funcionales gobernados por códigos que no son sino lenguajes internos basados también en signos escritos.

La galaxia comunicativa (3): tipos de códigos

Gruñidos, ladridos, aullidos, gañidos. Sonidos bucales. Gritos y alaridos. Descargas eléctricas. Emisiones olorosas. Pitidos, tañidos, timbres y toques. Luces de colores y destellos. Humo. Dibujitos. Roces y movimientos corporales. Braceos con palas y banderolas. Gestos oculares, bucales, nasales. Objetos que están o que se mueven. Iconos y pictogramas. Símbolos y señales. Banderas y gallardetes. Escudos, galones, estrellas, emblemas. Voces y fonemas. Vocales y consonantes. Parejas y tríos de letras. Tildes. Palabras y expresiones. Números y numeraciones. Acrónimos. Signos minimalistas. Notas y claves. Flores, plantas, árboles. Puntos, recuadros y espacios. Signos disfrazados de signos. Líneas, flechas y formas. Diagramas. Silencios, tonos y volúmenes. Vestimentas. Movimientos de cámara. Pinceladas. Ángulos y enfoques… Y reglas. Y normas, muchas normas. Y orientaciones. Y criterios de uso. Y referencias… Porque de signos y reglas se componen los códigos, y con códigos, normas, consejos y referentes se conforman los lenguajes. En esta entrada y en la siguiente, que prosiguen esta galaxia comunicativa, se enumeran tipos de códigos y lenguajes, con una rebosante guarnición de ejemplos.