Patrones argumentales en la narrativa: la lista de listas (1)

La narrativa de ficción y las tramas

tableta de la epopeya de Gilgamesh
La tableta V de la epopeya de Gilgamesh – Imagen de Dr. Osama Shukir Muhammed Amin – Licencia CC BY-SA 4.0

El recorrido de la narrativa de ficción a lo largo de estos años de civilización nos ha deparado un universo de historias, canalizadas a través de disciplinas diferentes, basadas, en mayor o menor medida, en la realidad o fruto solo de la imaginación humana: relieves y bajorrelieves, jeroglíficos, pinturas, obras de teatro, epopeyas, relatos de juglares, novelas, cuentos y relatos cortos, cine, vídeos, cómic y novelas gráficas, colecciones de huecograbados, canciones, óperas, operetas y zarzuelas, performances

Pero si nos ponemos estrictos, los canales para la narrativa de ficción, aquellos en los que reina en toda su plenitud y con todo su dinamismo la dramaturgia, son el teatro, la literatura y el cine. En estos modos de exponer historias, los personajes se mueven, los conflictos nacen en cualquier momento o esperan a la vuelta de la esquina, los riesgos acechan y los desenlaces se precipitan.

Suelen decir algunos estudiosos o tratadistas que toda narración de ficción—repito, esté o no basada en la realidad, siempre que no sean solo ensayos divulgativos, técnicos o documentales, es decir, en todos los casos en que haya elementos inventados, aunque únicamente sirvan para estructurar o engrasar el desarrollo argumental— requiere un conflicto. Personajes que se enfrentan a problemas, a retos, a objetivos, a obstáculos, a otras personas…  Otros, más abiertos, piensan que no es preciso el conflicto para la dramaturgia, sino simplemente que se opere un cambio en las personas por razón de la interacción con un entorno más o menos cercano.

En todo caso, para armar una historia es preciso diseñar una trama: quién actúa, hacia dónde se dirige, en qué situación avanza o retrocede, ante quienes o ante qué, dónde, cuándo, cómo… En casi todos los dramas (en sentido amplio, incluyendo aquí la comedia) hay casi siempre viajes, externos o interiores, hay cambios (morales, físicos, profesionales, personales, intelectuales, emocionales…), también confrontaciones, y dilemas, y decisiones…

Desde los textos más antiguos (del lejano oriente, del cercano y medio oriente, incluyendo los bíblicos, del occidente medieval…) hasta nuestros días, los autores, algunos conocidos, otros anónimos pero no por ello menos corpóreos en su época, han pergeñado cientos de miles de historias con las que representar sus visiones subjetivas del mundo: las reales, las que son fruto de sus observaciones directas, y también las que reflejan interpretaciones y representaciones de la existencia con mayor aparato retórico, expresiones de cómo conciben el mundo en todas sus facetas. Una epopeya y una novela de aventuras, una tragedia griega y un vodevil, una tabla de jeroglíficos y un cómic de línea clara, una leyenda medieval narrada oralmente y una tvmovie, el libreto de una ópera bufa y el episodio de una sitcom, una novela picaresca y un relato pulp fiction…: en ese sentido, en su apoyo en una trama y en el desarrollo de un argumento mediante una dosificación de acciones, descripciones y narraciones, esos productos apenas se diferencian, más allá de la complejidad y grado de elaboración que muestren.

Cubierta obra Stendahl

No es mi objetivo en esta entrada teorizar sobre la dramaturgia ni analizar los componentes de las narraciones de ficción. El objeto aquí es mucho más modesto: exponer algunas propuestas que han realizado diversos autores con una intención que a veces revela una vocación taxonómica y en otros casos denota un propósito mucho más simple: enumerar ejemplos o reflejar lo que podría ser más representativo o recurrente a lo largo de la historia en la concepción de historias de ficción.

Este post se divide en tres partes y esta es una primera dosis en la que enumero 15 propuestas de tipos de trama (patrones, esquemas, arcos emocionales…, según el enfoque de cada autor). En las dos entregas siguientes de lo que no es sino una sola entrada, se incluirán las aportaciones que proponen más tipos de tramas (hay autores que incluso confiesan haber detectado cientos o miles e incluso que, apoyándose en la combinatoria de factores, se vienen arriba y hablan de millones).

No analizo las propuestas, porque alargaría el texto en exceso: me limito aquí a una sencilla presentación del autor (cuando tengo referencias de él) y a exhibir su lista, cerrada con una brevísima valoración personal de la aportación.

A algunas de las propuestas, las más interesantes (por lúcidas o complejas), me referiré en futuras entradas profundizando un poco más.

Por lo demás, cabe decir que entre estos autores hay de todo: algunos hicieron sus aportaciones en el siglo XIX o XX y otros son más recientes, ya fallecidos o, en la fecha de edición de este post, aún en activo.

cartel planeta prohibido
Cartel de la película Planeta prohibido, dirigida por Fred M. Wilcox, con guión de Cyril Hume

Hay autores, a los que no menciono en esta primera dosis de aportaciones cortas, en opinión delos cuales hay un número de tramas básicas muy reducido. Sin ir más lejos, Aristóteles distinguía dos categorías: la comedia (cuyo nervio consiste en que el personaje consiga lo que quiere) y la tragedia (cuando el personaje no lo consigue). Ronald Tobias (del que veremos una lista más completa, muy reseñada a lo largo de los últimos años, en la segunda parte de la entrada), sintetizaba al máximo las historias en tramas de la mente y tramas físicas o corporales. Incluso hay quienes afirman que solo hay una trama (alguien viaja física o intelectualmente para ir a algún destino, alguien busca algo, se le oponen obstáculos y al final los supera o no…) y consecuentemente lo que debe analizarse es qué componentes integran cada argumento, qué puede pasarle al héroe en su viaje de búsqueda.

Entre las propuestas minimalistas y las que sugieren la existencia de miles, cientos de miles o incluso millones de tramas (los autores de estas últimas no las detallan, como es esperable), hay muchísimas aportaciones. Yo parto de las listas que al menos incluyen tres tipos de argumentos, porque cuando algo en el mundo se divide en dos, la proposición para mí carece del mínimo de complejidad exigible. Como asevera el dicho mordaz, el mundo se divide en dos tipos de personas: los que dividen el mundo en dos tipos de personas y los que no.

El tercer tipo en una lista catalogadora —o en una taxonomía, que es lo mismo, pero con más pretensiones científicas y afán de exhaustividad— es el que inaugura el refinamiento, el que revela siempre que hay un esfuerzo intelectual, un empeño en hundir el cuchillo en la materia para diseccionar y ver más allá de lo aparente, superando las dualidades visibles a primer disparo de ojo o neurona: sí/no, interno/externo, comedia/tragedia, final feliz/final no feliz/, dinámico/estático, grande/pequeño, bueno/malo…. Ello, con todos los respetos para el sabio griego, que, no haría falta decirlo, era muchísimo más inteligente que yo y apoyaba sus propuestas más sencillas con montañas de sabiduría, auténticos cimientos de la intelectualidad. Al fin y al cabo, en los tiempos griegos arcaicos, ni había novela, ni cine, ni telefilms, ni youtubers (qué envidia esto último): les bastaba con teatros arquetípicos bastante estáticos, todo sea dicho.

Entre los autores que cito también hay de todo en cuanto a perfiles intelectuales: sociólogos, periodistas, ensayistas eruditos en algún tema, críticos literarios, profesores de técnicas de escritura, compiladores literarios, poetas, novelistas (de géneros diversos —thriller, ciencia ficción, melodrama romántico…—, algunos de ellos escritores prolíficos en esa novelística popular conocida en Norteamérica como pulp fiction o, en tiempos modernos, como bestseller), guionistas de cine, técnicos del cine de animación… Y muchos de ellos son personajes polifacéticos, de andadura mental inquieta.

Por supuesto, aportaciones hay muchas más que las que yo expongo en estas tres entregas del post, pero he seleccionado las propuestas más comentadas, más tenidas en cuenta por los estudiosos de la narrativa, que exponen tipos o esquemas argumentales y no componentes internos —estructuras o desarrollos— de cada trama (como ocurre, por ejemplo, con el famoso e influyente viaje del héroe de Joseph Campbell o con otras propuestas deudoras de esta, planteamientos analíticos incluso más interesantes que el aquí tratado y que merecen una dedicación exclusiva en futuras entradas).

Como se verá, las listas de tramas que expongo en este post presentan diversos enfoques: algunas pivotan sobre lo que le acontece al personaje, héroe o protagonista; otras inciden sobre el destino final de este individuo; las hay que se centran en el desarrollo de la historia, las subidas y bajadas, los éxitos y fracasos…; también pueden verse algunas que se fijan en quién se opone a quién o a qué, o en quién domina y quién se somete o se rebela; incluso encontramos las que barajan como relevante en la clasificación el perfil del personaje (si es tonto, o listo, o va por libre y llega y se marcha…).

Sería mucho más riguroso exponer las propuestas de tramas en orden cronológico, ya que unas pueden ser tributarias de las anteriores pero no al revés, como es obvio. Pero, dado que estamos hablando solo de enumeraciones de tramas y no de argumentaciones sesudas sobre la narrativa, creo que es mejor optar por la frívola ordenación según el número de tipos de tramas propuesto: de menos a más, de lo más esencial a los intentos más taxonómicos, estén más o menos logrados.

Aunque muchas listas pecan de una excesiva heterogeneidad, la lectura conjunta de todas ellas resulta sugestiva y nos da muestra del interés que tratar de hallar pautas comunes en estos productos de la imaginación reviste para muchos que escriben o leen narrativa con un propósito que rebasa el mero entretenimiento.


15 listas cortas de patrones argumentales

Vayamos con la primera dosis: la de las listas cortas, que proponen entre tres y catorce tipos de tramas, ordenadas, como he comentado, de menos a más y no cronológicamente. Prepárate, por tanto, para un ir y venir entre los siglos XIX y XXI.


LOS 3 PATRONES BÁSICOS DE LA TRAMA DE WILLIAM FOSTER-HARRIS

Empezamos a mediados de la década de los 50 del pasado siglo.

William Foster-Harris, conocido como Foster-Harris, fue un aclamado profesor de lengua inglesa y técnicas literarias en la Universidad de Oklahoma que trabajó en el departamento dirigido por otro conocido profesor de la institución, William Campbell.

Campbell (llamado Walter Stanley Vestal hasta que adoptó el apellido de su padrastro) era un escritor con mucha experiencia en la elaboración de obras de temas diversos, pero especializado en la historia de los indios y del viejo oeste. Por su parte, Foster-Harris, nacido precisamente en territorio indio (en Sulphur, dentro de la nación Chikasaw), era geólogo y había trabajado en el negocio del gas y el petróleo antes de convertirse en escritor colaborador de periódicos y revistas, para los que elaboró cientos de artículos, historias de ficción y trabajos de no ficción. Y también trabajó como director editorial.

Foster-Harris fue uno de los más prolíficos novelistas de historias del género western, muchas de ellas cortas (dentro de lo que se ha denominado como pulp fiction, segmento editorial que en España era conocido como novelitas de kiosco, de tanaño reducido y breve extensión, aunque también incluiría publicaciones de género — western, thriller…— en formato parecido al de una revista, con maqueta en dos columnas y algunos dibujos, con una extensión más acorde a la novela de género estándar).

Ambos, Campbell y Fester-Harris, sostuvieron un exitoso programa de enseñanza literaria para jóvenes que creó escuela y es muy recordado en la historia de ese estado y del país. Actualmente, desde 2017, existe un premio Foster-Harris en el Gaylord College of Journalism and Mass Communication de la Universidad de Oklahoma, destinado a jóvenes escritores.

Tanto Campbell como Foster-Harris tutelaban a los aspirantes a escritores con clases personalizadas y les empujaban a escribir para salir al mercado. Su enfoque era el de enseñar a escribir para poder vivir de ello.

Para el propósito que nos ocupa, de entre las publicacioenes de Foster-Harris hay que destacar:

  • The basic patterns of plot – (Los patrones básicos de la trama).
  • The basic formulas of fiction – (Las fórmulas básicas de la ficción).

Entre los temas creativos en los que ahondó Foster-Harris en sus clases y escritos está la confección de la trama. Su propuesta de diferenciación de tipos de historias es extremadamente concisa, ya que consiste solo en tres tipos de patrones básicos, todos basados en el conflicto y su final o derivada principal.

  • Tramas con final feliz — El personaje principal se comporta como no le conviene (elección ilógica, incorrecta), sacrificándose por otro.
  • Tramas con final no feliz — El personaje principal se comporta como le conviene (elección lógica, correcta), sin sacrificios.
  • Tramas literarias — De un hecho crítico se deriva una tragedia inevitable.

Como lista de tramas no aporta mucho: obviamente, todo lo que termina puede hacerlo de modo positivo o negativo, y nuefo estamos en la dualidad simplificadora. Su mejor idea consiste en apoyarse en la decisión que toma el protagonista y que puede beneficiarle o perjudicarle, lo que nos lleva a otras dualidades algo más detalladas como egoísmo/altruísmo o autoprotección/sacrificio, y a la decisión de asumir, de modo sobrevenido, una misión que algunas personas pueden adoptar por razones morales. Jugo no da mucho más.


LAS 3 SITUACIONES DRAMÁTICAS — DE WILLIAM R. KANE

Retrocedemos un poco hasta principios del siglo XX, en su primera década.

William R. Kane es un editor y escritor de principios del siglo XX que dejó obras propias de interés para escritores como, entre otras:

  • Some Facts Every Author Should Know (Hechos que todo escritor debería conocer)
  • The Writer’s Book (El libro del escritor)
  • 1.001 Places To Sell Manuscripts (1001 sitios donde vender manuscritos).

También es el autor del prólogo de una de las ediciones en ingles del libro Les trente-six situations dramatiques, del francés George Polti, cuya propuesta de master plots también expongo en la segunda parte de esta entrada (dividida en tres publicaciones, de las cuales esta es la primera). Precisamente, en este prefacio, escrito con exquisita cortesía hacia el autor, Kane desliza las tres situaciones conflictivas que él considera dramáticas. Pueden producirse cuando, como resultado de ciertos hechos de la historia (precedentes), el personaje central debe mostrar sus cualidades ante una situación a la que se debe enfrentar y ello lleva a un destino que el lector deseará, temerá o anticipará.

Las situaciones dramáticas son tres.

El personaje central se enfrenta a:

  • Una decisión que debe tomarse.
  • Un cambio que debe sufrirse.
  • Un obstáculo que debe superarse.

En esta lista, que tampoco traza un buen mapa de argumentos, el autor diferencia entre núcleos de la trama, pero de modo un tanto heterogéneo: la decisión es un acto, el cambio una consecuencia y el obstáculo un elemento.Todos ellos pueden ser relevantes, pero choca ponerlos en paralelo, ya que se trata de componentes que aparecen prácticamente en todas las tramas. Más que una lista de situaciones, parece un mini inventario de elementos estructurales esenciales.


LAS 4 VÍAS NARRATIVAS EN LA CIENCIA FICCIÓN — DE ROBERT A. HEINLEIN

Volvemos al corazón del pasado siglo con uno de los grandes escritores del género de ciencia ficción: Robert A. Heinlein, autor de exitosas obras como Double star, Starship Troopers, Stranger in a strange land o The moon is a harsh mistress. También escribió bastantes historias cortas del género.

Heinlein considera como núcleo de la trama la peripecia de una persona que se encuentra en unas circunstancias que le ocasionan un conflicto. El reto de solucionar el problema le produce un cambio interior, y, cuando esta evolución finaliza, los conflictos externos dejan de ser relevantes. Por ello, la trama debe centrarse en lo que le pasa al personaje y no en el hecho que le acontece: así, de la aventura exterior resulta sobre todo una aventura interior.

Diferencia cuatro vías para armar una narración, con dos categorías.

  • Historias de gadgets — Tramas centradas en máquinas y artilugios.
  • Historias de interés humano:
    • Chico conoce a chica — Cualquier encuentro, con sus variantes: conocimientos, pérdidas, fracasos, recuncias, destiempo….
    • El pequeño sastre — Historias de quienes se alzan contra los retos y triunfan pero también de quienes lo intentan y fracasan, y de auges y caídas.
    • El hombre qué aprendió lo que no sabía — Historias de cambió de opinión o visión por las experiencias vividas y los errores cometidos.

Peculiar la lista de Heinlein. Él mismo, y eso que su tema es la ciencia ficción, confesaba que no practicaba las historias de gadgets. Y en cuanto a las demás, de nuevo nos topamos con una lista muy heterogénea: una se basa en dos personajes y su relaciòn, otra engloba multitud de argumentos de desafíos y evoluciones y la última se centra en el cambio y el aprendizaje. Como pequeña taxonomía creo que no accaba de funcionar, por su desequilibrio, sus enormes solapamientos y su difuso criterio.


LOS 6 NÚCLEOS DE LA TRAMA CINEMATOGRÁFICA DE ROBERT McKEE

El estadounidense Robert Mckee es un estudioso y teórico del mundo del guión cinematográfico, con una escasa producción de guiones rodados (de modo oficial, apenas algunos telefilms en la década de los 90 del pasado siglo), pero reconocido como profesional muy influyente en labores de asesoría a guionistas y proyectos cinematográficos y gran reputación como profesor y conferenciante de técnicas de redacción de guiones.

Ha escrito además varios libros sobre estas técnicas que han tenido una enorme repercusión en el mundillo cinematogrráfico: entre otros:

  • Story: Substance, Structure, Style and the Principles of Screenwriting. (Publicado en España como El guión, acompañado del subtítulo Sustancia, estructura, estilo y principios de la escritura de guiones).
  • Dialogue: The Art of Verbal Action for Page, Stage, and Screen – (Diálogos: el arte de la acción verbal para la página, el escenario y la pantalla).

Mckee es uno de los más decididos apóstoles de la concepción del guionista como verdadero autor de la obra cinematográfica, y venera a los directores de cine que también han sido escritores de sus obras. Considerado uno de los pincipales gurús del tema, además de sus múltiples clases, seminarios y charlas, uno de sus diversos proyectos educativos y comunicativos lo puso en marcha con soporte on line en el sitio STORYLOGUE.

Su lista expone seis esencias o núcleos argumentales de la historia.

  • Maduración y ritos de paso.
  • Redención moral.
  • Maldad y castigo.
  • Pruebas, tentaciones y rendiciones.
  • Educación y evolución hacia concepciones positivas.
  • Desilusión y evolución hacia concepciones negativas.

De nuevo esta lista, algo más completa que las anteriores, es en exceso heterogénea: se mezclan factores que intervienen en las historias, descripción de evoluciones, ideas que planean sobre los argumentos, obstáculos, actitudes, impactos emocionales… Más parece un pequeño conjunto de elementos manejados en muchas tramas que una catalogación amplia que lo englobe todo o casi todo.

LOS 6 ARCOS NARRATIVOS SEGÚN LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Seguimos en la actualidad y nos encontramos a un grupo de investigadores de las universidades de Vermont y (EE.UU) y Adelaida (Australia) que, inspirados por algunas reflexiones compartidas por el reconocido escritor de novelas de ciencia ficción Kurt Vonnegut (al que también citamos más adelante con su propia lista) decidieron mapear los arcos argumentales —recorridos de planteamiento, nudo y desenlace, con sus conflictos, variaciones y saltos internos— de casi dos mil obras de ficción (de más de 20.000 palabras), utilizando las matemáticas y la informática, con el fin de obtener como resultado una lista de los tipos principales de trama narrativa. Uno de los métodos consistía en identficar palabras y calificarlas por su carga positiva o negativa de felicidad, pero el conjunto de criterios utilizados era mucho más complejo.

La selección de obras se extrajo del proyecto Gutenberg (una biblioteca de obras digitalizadas) y el criterio para el mapeo era determinar el recorrido esencial de la trama desde el punto de vista no de los hechos y su estructura, sino de las emociones generadas y experimentadas, pivotando sobre lo que en cada historia le ocurre al protagonista.

El resultado fue una lista corta de seis arcos emocionales narrativos con un carácter muy arquetípico. Un reflejo de la experiencia puede consultarse en el siguiente documento publicado en la red por cuatro investigadores de las citadas universidades:

The emotional arcs of stories are dominated by six basic shapes.

  • De la pobreza la riqueza — Historias de auge.
  • De la riqueza a la pobreza — Historias de caída (o decadencia).
  • Un hombre cae en un agujero — Historias de caída seguida de auge.
  • Ícaro — Historias de auge seguido de caída.
  • Cenicienta — Historias de auge, caída y resurgimiento final.
  • Edipo — Historias de caída, auge y decadencia final.

Esta es la primera lista realmente homogénea, aunque un tanto particular, por pivotar toda ella sobre el diferente diseño, sinuoso, de la trama: lo que importa es que el auge o la decadencia sean primordiales o lo sea el resultado final, distinguiéndose si el auge está antes de la historia, en medio de esta o al final. Debe entenderse esta referencia a subidas y bajadas en sentido muy amplio, ya que no todas las historias marcan de verdad esplendores y hundimientos: puede haber simples evoluciones. En todo caso, se nota que la IA es metódica, ceñida a un criterio, aunque el resultado se antoje demasiado simple. Excesivo aparataje de chips para tan magras conclusiones (por lo que es en la carne del citado dosier y no en la lista en donde reside el interés de esta propuesta: en el camino dela investigación).

LOS 7 CONFLICTOS DE SIR ARTHUR THOMAS QUILLER-COUCH

Retrocedemos de nuevo y nos ponemos a caballo del siglo XIX y el XX, delante de un novelista, cuentista, poeta y compilador literario nacido en Cornualles (Inglaterra). Fue profesor de literatura (tuvo una cátedra de literatura inglesa en Cambridge), crítico literario y estudioso sobre técnicas literarias, y su obra, que trató diverso temas, es muy extensa.

Personaje excéntrico (de ese modo elegante solo al alcance de los británicos), practicó el relato fantástico (sobre fantasmas, brujería, magia, leyendas, sueños…), entroncando con otros escritores como Poe, Lovecraft, Lord Dunsany o Algernon Blackwood, y completó una obra inacabada de Robert Louis Stevenson (Saint Ives). Entre sus numerosos relatos, merece la pena destacar incluso una versión de La bella durmiente.

Es igualmente famoso por haber publicado algunas ediciones críticas sobre obras de Shakespeare y por realizar varias compilaciones monumentales de poesía y baladas inglesas:

  • The Oxford Book of English Verse – 1250–1900 (ampliado luego hasta 1918).
  • The Oxford Book of Ballads.
  • The Oxford Book of Victorian Verse.

Igualmente, son reseñables algunas obras del autor sobre técnicas literarias y críticas como On the Art of Writing (Sobre el arte de escribir) y On the Art of Reading (Sobre el arte de leer).

Su lista de tramas se centra en confrontar al protagonista con un contrincante, que puede ser otra persona, un ente o él mismo, o meterlo en una situación de conflicto.

  • Un hombre contra otro hombre.
  • Un hombre contra la naturaleza.
  • Un hombre contra sí mismo.
  • Un hombre contra Dios.
  • Un hombre contra la sociedad.
  • Un hombre atrapado en el medio (en un problema o embrollo).
  • Un hombre y una mujer.

Una lista muy homogénea, lo que respeta mejor la idea de taxonomía, y basada en uno de los criterios más utilizados para plantear tipos de argumento: el elemento de oposición al héroe o protagonista. Es cierto que choca lo de hombre contra…, que imaginamos al leer que puede ser un varón o una mujer, si al final vemos lo de hombre contra mujer, pero hemos de tener en cuenta que en la época del autor las reivindicaciones feministas eran minoritarias y limitadas al sufragismo, que no era ni mucho menos dominante. Actualizada, donde pone hombre deberíamos leer persona y considerar la última como un conflicto entre dos personas por razones amorosas. Por lo demás, la lista de opositores o contrincantes es muy lúcida, y en este caso no hay heterogeneidad aunque pueda parecerlo, sino un logrado inventario: entes externos personales, sobrenaturales, físicos y artificiales, un ente interno (el propio protagonista) y una entidad factual: la situación, conflicto, malentendido. Y aunque pudieran darse varias de estas oposiciones en una misma trama, una predominará sobre las demás. En North by Northwest (Con la muerte en los talones, en España), película de Hitchcock con guión de Ernest Lehman, Thornhill es confundido con Kaplan y el lío está servido: aunque la oposición del protagonista sea una conspiración delictiva conducida por el malvado Vandamm, en parte del metraje que lanza la cinta el objetivo de Thornhill será salir del embrollo.

LAS 7 TRAMAS BÁSICAS DE CHRISTOPHER BOOKER

Saltamos de nuevo hasta una época mucho más reciente: los primeros años del actual siglo.

Christopher Booker es un controvertido escritor, editor, crítico, periodista, guionista televisivo y analista social británico. En su carrera, además de sus numerosas obras y la colaboración en diversas cabeceras periodísticas de su país, hay que destacar que participó en la fundación de la revista satírica Private Eye, desarrolló labores de reportero en algunos eventos deportivos e intervino como periodista de investigación en ciertas controversias políticas.

También se le considera activista, aunque solo a nivel intelectual, por sus posiciones alternativas a las dominantes en temas tan variopintos como el calentamiento global, los efectos del tabaco, las alertas sanitarias, la realidad de la Unión Europea, el desarrollo urbanístico, las normas penales y procesales o las teorías evolutivas.

Booker incluye su lista de tramas en el libro The Seven Basic Plots: Why We Tell Stories (Las siete tramas básicas: por qué contamos historias). Su planteamiento conecta en parte con las propuestas de Joseph Campbell (El viaje del héroe) y también tiene ecos de las teorías de Jung sobre los arquetipos. La obra incluye siete tramas básicas (más dos complementarias de orden menor) y recorre diversas obras de la historia de la literatura para analizar sus historias, siempre pivotando sobre lo que le pasa el protagonista o héroe.

  • Superar al monstruo — Un héroe debe derrotar a un monstruo (un enemigo) y restaurar el orden en un mundo amenazado.
  • De la pobreza a la riqueza — Personas humildes, virtuosas y a veces oprimidas consiguen al final revelar al mundo su talento y belleza, es decir, sus virtudes.
  • La búsqueda — Un héroe y sus acompañantes buscan un tesoro inestimable y luchan contra el mal y otros elementos que se oponen, hasta conseguir lo pretendido.
  • Viaje y regreso — Personas ordinarias se ven envueltas en situaciones y mundos extraños de los que quieren salir para retornar a su mundo normal.
  • Comedia — Las confusiones se interponen en el destino buscado.
  • Tragedia — Las decisiones humanas que traspasan límites y el egoísmo tienen consecuencias negativas.
  • Renacimiento — Una sombra amenaza al personaje hasta que una serie de eventos casi milagrosos provocan que salga a flote o se redima y el mundo sea mejor.

Y, como tramas complementarias, de orden menor, el autor cita dos:

  • Misterio — El protagonista debe descubrir la verdad de algo grave que sucedió.
  • Rebelión contra un ente (controlador u opositor) — El héroe se enfrenta a un poder al que no quiere someterse.

Esta lista es de las muchas que son tributarias de las ideas contenidas en la visión del héroe de Joseph Campbell (de la que hablaremos otro día), dando como resultado un conjunto de tramas que, parcialmente, ya se repiten en otras propuestas anteriores y posteriores. Como conjunto, es, en mi opinión, en exceso heterogéneo, ya que mezcla tanto macrogéneros como acciones, objetivos, misiones, obstáculos, recorridos y evoluciones… , y todo parace solaparse. Eso sí, las definiciones cubren bastante bien lo que puede verse en el mundo de la ficción. En mi opinión, lo mejor es la vocación globalizadora, y lo peor el muy discutible criterio de clasificación: un patchwork poco riguroso, que solo cobra sentido si se considera como un conjunto de elementos o enfoques habituales en muchas tramas, sin aspiraciones de catalogación.

LOS 7 TEMAS DE FICCIÓN DE STAN HAYWARD

Stan Hayward es un experto en cine de animación y pionero de la utilización de la informática en este tipo de películas. Nació en Londres.

Es conocido por haber creado la serie infantil de dibujos animados Henry’s Cat y por haber producido la primera cinta de animación con uso informático  (The mathematician), además de por haber sido guionista de muchos cortos de animación. También ha escrito algunos libros sobre la escritura de guiones para la animación o el uso de la informática para este tipo de cine:

  • Scriptwriting for Animation.
  • Computers for Animation.

Su propuesta de siete tramas de ficción pivota sobre los elementos desencadenantes de cada historia, los motores de la acción.

  1. Amor
  2. Dinero
  3. Poder
  4. Venganza
  5. Supervivencia
  6. Gloria
  7. Autoconocimiento.

Hayward prefiere ir al grano y plantear motores de la acción. En las historias se mueven los personajes en busca de dinero, de amor, de poder, de venganza… Quizá el elemento discordante sea el del autoconocimiento, ya que este suele ser más una consecuencia de un recorrido que un objetivo o motivación previa, más allá de quienes vivan un momento sabático o de objeción a los convencionalismos sociales y deseen buscarse a sí mismos como reto. Pero, al margen de este matiz, es una magnífica lista, porque, con su enfoque prácticamente lo cubre casi todo —si somos generosos y englobamos justicia en venganza o mejora en gloria, que no son lo mismo, y nos olvidamos de la libertad, que no aparece pese a ser un poderoso motor—, y como clasifcación, muestra una notable homogeneidad.

LAS 8 FORMAS DE LAS HISTORIAS DE KURT VONNEGUT

De Kurt Vonnegut (que vivió hasta 2007) ya he hablado. Escritor de ciencia ficción, también ha sido un conferenciante apreciado por su ironía y sentido del humor punzante.

Este autor ha sostenido durante años sus teorías sobre la estructura de las tramas principales, estableciendo conexiones entre relatos famosos muy arquetípicos y narraciones arcaicas como las bíblicas, destacando muchos paralelismos. En sus explicaciones y conferencias, se ha apoyado en divertidos diagramas de ejes dibujados a mano que marcan los ascensos y descensos del argumento.

Al trazar esas estructuras como arcos emocionales, en parte fue inspirador (no sé si voluntario) del ejercicio de mapeo informático de tramas realizado por dos universidades (antes citado).

Su lista de tramas pivota sobre el diferente ciclo de lo positivo y negativo (o solo de uno de esos factores) dentro de cada línea argumental, con esquemas de definición sencilla, esquelética, y por ello habla de formas de la trama: se topa uno con problemas y luego se sale de ellos, alguien conoce a alguien y primero le va bien, luego mal, luego bien…, o solo le va mal…

  • Un hombre cae en un hoyo — Alguien se mete en problemas y al final sale de ellos.
  • Chico conoce chica — Alguien conoce a alguien (o encuentra algo) y ello primero es positivo, luego negativo y al final otra vez es positivo.
  • Ir de mal en peor — Alguien empieza a tener un problema y a partir de ahí se inicia una decadencia progresiva que le lleva gradualmente a la perdición…
  • ¿Qué camino lleva arriba o cómo se asciende? — Van sucediendo acontecimientos y no sabemos en cada momento si cada uno es positivo o negativo, si soluciona problemas o los crea.
  • Historia de la creación — Alguien recibe dones de un ente externo, lo que va haciendo que el mundo o un ámbito se ponga en marcha, se complete, mejore, se modifique, culmine…
  • Antiguo testamento — Alguien recibe dones o privilegios y después los pierde, cayendo en desgracia.
  • Nuevo testamento — Alguien recibe dones o privilegios y después los pierde, pero posteriormente los recuperará.
  • Cenicienta — Versión moderna del mismo esquema del nuevo testamento: sucede algo maravilloso, luego todo se estropea, pero al final lo positivo triunfa.

El planteamiento de Vonnegut es complejo, porque parte de la visión de parelismos entre las histotias bíblicas y argumentos repetidos en la ficción literaria o de cine, pero luego reserva dos tipos de tramas, para lo que denota un más claro origen bíblico, que son de evolución, de auge y caída, cuando en otros tipos también hay momentos de éxito y luego decadencias o al revés. En mi opinión, algunas tramas son demasiado similares para presentarse como tipos argumentales distintos, por lo que la intención del autor no parece dirigirse a armar una clasificación rigurosa, sino más bien a mostrar lo que él ha encontrado en sus lecturas y visiones de teatro y cine, a seleccionar lo que más le ha llamado la atención de ciertos tipos de trama (su origen o referente, lo que pasa, cómo evoluciona…). Además de las tramas de auge/caída/auge/caída/auge… (que incluyen también la historia de Cenicienta, aunque el autor la separe), su aportación más llamativa es su trama de evolución confusa (que disimula si el avance es positivo o negativo) y la alusión al argumento de la creación o efecto de modificación en el entorno.

LAS 8 TRAMAS DRAMÁTICAS DE DENIS JOHNSTON

Nos vamos al corazón del siglo XX. William Denis Johnston fue un dramaturgo, ensayista, biógrafo, libretista de ópera y crítico literario nacido en Dublín (Irlanda). Igualmente actuó como periodista cubriendo conflictos bélicos y también como abogado, fue corresponsal de la BBC en la Segunda Guerra Mundial, asimismo trabajó como productor y guionista de telefilms para esa misma cadena y desempeñó labores como profesor de dramaturgia para varias universidades estadounidenses. Incluso llegó a dirigir alguna película (aunque su producción en este rol es muy escasa).

Johnston llegó a la conclusión de que solo había siete tramas en la dramaturgia, aunque su hijo Rory comunicó con posterioridad a la muerte de su padre que este había detectado otra, la octava. En su propuesta, el autor asocia varias obras clásicas a estos esquemas dramáticos, que son, como en otras listas, bastante arquetípicos.

  1. La virtud no reconocida es reconocida — Como en Cenicienta, la virtud y el bien son despreciados, pero al final son reconocidos.
  2. Debilidad o error fatal — Como le pasa a Aquiles, el error, defecto o debilidad con el que debe pechar el protagonista puede provocarle una fatalidad.
  3. Las deudas deben pagarse — Como en Fausto, las deudas se deben pagar y el destino nos alcanza a todos tarde o temprano.
  4. El triángulo sentimental — Como le pasa a Tristán, se produce una trama triangular entre tres personas, que pueden ser dos mujeres y un hombre, o dos hombres y una mujer, o simplemente tres individuos sin que importe el sexo.
  5. La araña y la mosca — Como le pasa a Circe o a Otelo, alguien envuelve o caza o domina o lleva a la perdición a otro por una pulsión o pretensión.
  6. Alguien encuentra a alguien — Como en Romeo y Julieta, chico encuentra chica, chico pierde chica, o chico encuentra o no encuentra chica, o es la chica la que encuentra, no encuentra o pierde, y demás posibles variantes.
  7. La pérdida del tesoro — Como en Orfeo, un don o regalo es robado, sustraído, lo que nos da la tragedia de la pérdida en sí misma o la búsqueda que sigue a esa pérdida.
  8. El héroe triunfador, que no puede ser humillado ni sometido — Un héroe emprende una misión y la completa, triunfando ante múltiples obstáculos.

Otro autor Robert Blake, del que apenas he conseguido referencias, planteó que las ocho tramas de Johnston (más una añadida por él) se podían encontrar en una misma obra: Casablanca, la película de Michael Curtiz con guión de los gemelos Epstein, dos extraordinarios guionistas de Hollywood. De esta manera, su idea es que las tramas no son necesariamente el esqueleto de una narración, sino momentos que pueden utilizarse dentro de una misma historia. La trama añadida (la novena), muy vinculada a la octava, sería la siguiente:

  • El solitario sin morada — El judío errante, o un personaje que vaga, se queda en un lugar y asume como suya una misión en la que no se doblegará (luego puede quedarse y establecerse, pero generalmente sigue su camino).

El autor estaodunidense de novelas del género legal o thriller, John Lescroart, propuso más recientemente una lista de tramas básicas prácticamente idéntica a la de Johnston.


Con cierta heterogeneidad, aunque quizá menos marcada que en otras propuestas citadas, Johnston propine una lista de siete que luego se amplía a ocho, tras comunicar su hijo Rory que había detectado una más. parece que el autor busca centrar lo importante de cada historia, lo que le da su carácter: motores de la acción, factores que provocan la tragedia, sufrimientos del protagonista, lo que este encuentra o se propone… El resultado es una lista que cubre muchas ficciones: aunque no está exenta de solapamientos —porque puede haber búsquedas con debilidades, pérdidas con misiones, dominación y relaciones—, funciona, dada la concepción del autor, que cree más en las tramas como componentes de las historias que como argumentos separables. Por buscar un punto común entre los argumentos planteados, todos miran al protagonista, a su misión y a su destino. En cuanto a la novena trama aportada por Blake, conecta con la octava de Johnston, pero variando el perfil del personaje hacia el individuo vagabundo o errante (con pasado quizá en expiación) que llega a sitios y resuelve conflictos de la comunidad tars implicarse (a veces pasando por dudas iniciales), y luego sigue su camino (salvo que en algún caso decida cerrar ya su periplo y se quede), desarrollo muy habitual cuya máxima expresión es la cinta Shane, de George Stevens, con texto principal del guionista de westerns A. B. Guthrie Jr. (y está presente en muchas películas de este género y en historias de espíritu fronterizo o centradas en comunidades aisladas sometidas a poderes mafiosos o caciquiles).

LOS 9 TEMAS ARQUETÍPICOS DE LA CULTURA OCCIDENTAL DE JOHN CARROLL

El sociólogo australiano John Carroll es un reconocido estudioso sobre los mitos y arquetipos de occidente. Además de sus actividades académicas, en sus obras analiza diferentes elementos que jalonan la cultura occidental y hallan reflejo en la literatura o el pensamiento filosófico y religioso, desde los textos bíblicos hasta la actualidad.

Estas son algunas de sus obras:

  • The Wreck of Western Culture – (El naufragio de la cultura occidental)
  • Greek Pilgrimage. In Search of the Foundations of the West – (La peregrinación griega: en busca de los fundamentos de Occidente))
  • The Western Dreaming – (El sueño de Occidente)
  • The Existential  Jesus – (El Jesús existencial).
  • Ego and Soul – (El ego y el alma).
  • Terror: a Meditation  on  the  Meaning  of  September  11 – (Terror: meditación sobre el sentido del 11 de septiembre).

En su obra The Western Dreaming incluye una propuesta de nueve tramas dramáticas que son representativas de las narraciones y mitos en la cultura occidental.

  1. La prostituta virtuosa.
  2. El héroe con problemas.
  3. Salvación por un dios.
  4. Amor de un alma gemela.
  5. La madre.
  6. El valor del trabajo.
  7. Destino.
  8. El origen del mal.
  9. Autosacrificio.

Carroll es un estudioso muy entendido en los mitos y arquetipos de la cultura occidental, por lo que es de suponer que su lista derivará de una síntesis cocinada con esmero. No obstante, el resultado es, de nuevo, muy heterogéneo. Se mezclan perfiles o roles de personajes, situaciones del protagonista, motores de relaciones, causas, decisiones y otros elementos, en un pequeño conjunto de argumentos tipo que es, en mi humilde criterio, de difícil aprovechamiento. Sin duda, su lista no tiene vocación de catalogación ni de inventario, sino que solo propone destacar algunas historias que son recurrentes en la creatividad de los países occidentales citando el elemento que en su opinión más destaca en cada una. Por expresarlo de un modo coloquial, sería como decir esta es la historia típica que va de un tipo que se mete en problemas, o de una fulana que es una bellísima persona pero…, o de alguien que está en una situación crítica pero se salvará por la ayuda de otro con el que tiene cosas en común…, o de una madre coraje que.., o de alguien que descubre dónde reside el origen de su problema o de los problemas de un grupo o del mundo… O sea, una lista interesante de arquetipos argumentales. 

LOS 9 PATRONES DE TRAMA DE JAMES SCOTT BELL

Volvemos a encontrarnos con un autor actual de novelas de género: en este caso, de thrillers legales y policiales, uno de esos escritores de lo que se denomina como bestsellers. También ha ensayado géneros híbridos, alguno tan chocante como el de abogados y zombies.

Además de por sus novelas (que hace años podríamos haber encuadrado en el tipo pulp fiction —novelas populares de género—, aunque ahora tengan presentaciones editoriales que difieren de las clásicas, que eran más sencillas o con aspecto de revista), James Scott Bell también es conocido por su producción de libros divulgativos sobre la escritura y la edición.

Entre sus numerosos libros temáticos pueden destacarse los siguientes:

  • Plot & Structure – (Trama y estructura).
  • Revision & Self-Editing – (Revisión y autoedición).
  • The Art of War for Writers – (El arte de la Guerra para escritores).
  • Conflict & Suspense – (Conflicto y suspense).
  • How to write pulp fiction – (Cómo escribir pulp fiction).

En su interesante libro Plot & Structure, entre otras muchas sugerencias y valoraciones sobre la creación de historias, plantea una lista de nueve esquemas o patrones argumentales.

  1. Búsqueda — Alguien busca a un personaje o un objeto o un sitio escondido que reviste gran importancia, o se busca a sí mismo, y eso supone una peripecia que puede hacerle sufrir, transformarle en su interior, llevarle a una situación mejor o peor…
  2. Venganza — Alguien desea aplicar a otro un tratamiento que merece por haberle causado un mal (a sí mismo o a un allegado), y en esa búsqueda puede haber violencia, cambio de actitudes, nuevas visiones, replanteamientos, arrepentimientos…
  3. Amor — Dos personas se aman, y eso funciona, o no funciona, y puede haber rivales o enemigos de esa relación, y al final todo puede acabar bien o mal.
  4. Aventura — El personaje se embarca en un viaje (no siempre con un objetivo concreto) y vive experiencias, topa con obstáculos, conoce a personas, se ve en situaciones difíciles o felices, y al final algo en él habrá cambiado.
  5. Persecución (caza) — El personaje persigue a alguien por una causa razonable o es perseguido por una injusta, o puede que todo sea un malentendido.
  6. Alguien contra… (un opositor, un enemigo, un problema) — El personaje se opone a alguien o algo que es poderoso y le amenaza a él o a la comunidad, pero toma conciencia de que su misión es acabar con ese contrincante u obstáculo.
  7. Alguien aparte (que se diferencia) — El personaje es un antihéroe que vive al margen de la comunidad y con un código moral personal, pero las circunstancias le obligan actuar. Suele retornar al final a su mundo, salvo en algunos casos en que opta por permanecer en el último sitio si algo ha cambiado en él y cierra una etapa.
  8. Poder — Personajes que ejercen poder dan lugar a auges y caídas o a auges con consecuencias negativas de orden moral.
  9. Alegoría — Los personajes representan ideas y los hechos vienen a mostrar las consecuencias de estas.

Es una lista, la de Scott Bell, que combina una parte bastante homogénea con algunos tipos de trama que se salen del criterio. Las cinco primeras son (o pueden ser) motores de la acción. La octava también, aunque la describa como auge y caída, lo que en otras historias también sucederá. la sexta se centra en misión y oposición, y la séptima se solapa y recurre al perfil del personaje, el antes citado errante que llega, soluciona y se va (o a veces se queda). Y la novena, la alegoría, ya es un mundo retórico que puede englobar casi todo lo demás citado. Como resultado es un acercamiento un poco raro para proponerlo como lista de patrones de tramas, y creo que podría haberse planteado a tres niveles: los motores, las misiones, los enfoques retóricos. Dados sus muchos solapamientos y ese raro criterio de adosar planteamientos diferentes, como lista única resulta desconcertante sin que por ello deje de ser interesante.

LOS 10 ESQUEMAS NARRATIVOS DE BLAKE SNYDER

El estadounidense Blake Snyder fue un consultor en temas cinematográficos, guionista, autor de guiones y profesor sobre técnicas de escritura para el cine.

Es especialmente famoso por haber publicado una trilogía de libros (con la denominación común Save the Cat! (Salvad al gato!), en la que analiza los factores del diseño y la concepción de las películas que hacen que algunas funcionen y otras no. También mantuvo una gran reputación como conferenciante, conductor de talleres y seminarios y asesor de producciones cinematográficas hasta su fallecimiento sorpresivo en 2009.

En su producción oficial como autor, escasa, destacan dos comedias como guionista:

  • Blank Check – (Cheque en blanco)
  • Stop! Or My Mom Will Shoot – (¡Alto! o mi madre dispara).

Y estos son los libros de la trilogía Save the Cat!, alguno de difícil traducción (no sé si las que propongo son correctas):

  • Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need – ( SAG: el libro definitivo para la creación de un guión).
  • Save the Cat! Goes to the Movies – (SAG se va al cine)
  • Save the Cat! Strikes Back: More Trouble For Screenwriters To Get Into… and Out Of – (SAG ataca de nuevo: más problemas para guionistas… para meterse dentro y quedarse fuera – o para entrar… y luego salir).

Esta denominación de la serie (Salvar al gato) simboliza el ingrediente de la película que debe identificar al espectador con el protagonista por demostrar este alguna virtud haciendo algo positivo o agradable.¡Quién puede resistirse a alguien que salve a un gatito que se ha subudo a una rama y no pude bajar!

Actualmente, su proyecto (libros, talleres, seminarios, conferencias…) lo continúan otras personas (SAVETHECAT).

Además de la lista de tramas, también propuso otra de ingredientes que debe tener toda trama para funcionar (asunto, el de la estructura interna de cada trama, que se tratará en futuras entradas) y una herramienta de software para generar tramas (una de tantas de las que existen).

Su lista de esquemas argumentales remite también a otras ya vistas (hay algunas coincidencias exactas), pero tiene aportaciones originales.

  1. Un monstruo en la casa — Un ente o personaje con intenciones malvadas se opone al protagonista (y a otros) en un espacio muy concreto, que puede ser una vivienda, un  edificio, una nave espacial, el mar, un barco, un planeta, un pequeño pueblo, una isla, una zona en cuarentena…
  2. El vellocino de oro — La historia es una búsqueda de algo o de alquien, o de un lugar, y traerá también un autodescubrimiento por la experiencia. Pero también pueden ser tramas de misiones, incluso ilegales, de un personaje guía acompañado por un grupo, asumiendo todos un desafío, y será importante el propio camino o viaje.
  3. Destapándose (saliendo de la norma, abriendo la caja de los truenos…)Son tramas de deseos y maldiciones: el protagonista desea algo no ordinario, trata de lograrlo, consigue aliados, se le oponen obstáculos y enemigos, tiene que luchar y al final puede que lo consiga o no.
  4. Un tipo con un problema — Una persona ordinaria se ve metida en un embrollo o conflicto que no imaginaba y tratará de salir adelante sacando lo mejor de sí mismo.
  5. Ritos de paso — Historias de transición, de evolución: el protagonista sufre para pasar de una situación o etapa a otra, bregando con opositores, problemas, dilemas, renuncias, aceptación de que hay fuerzas que no puede controlar…
  6. Amistad (compañerismo) — La vida de alquien cambia por la relación con otro, que puede ser de amistad, admiración, amor o compañerismo. Incluso puede relacionarse a una persona con un animal, e incluso con un ser extraterrestre o un monstruo… El ámbito puede ser privado o profesional y suelen vivirse momentos de buena relación, pero también choques y conflictos.
  7. Quién lo hizo (whodonit?) — La historia se centra en el descubrimiento del causante de un conflicto, delito o perjuicio para alguien. Desentrañado el misterio (que a veces puede tener una segunda capa misteriosa inesperada), ello puede producir también cambios en las personas, aprendizajes, autoconocimiento, la asunción de nuevos criterios vitales o nuevos comienzos. Pueden producirse cambios de edad, condición económica, veteranía profesional, rol social, prestigio…
  8. El tonto triunfante El débil, desvalido, ridiculizado, minusvalorado… se enfrenta a un enemigo poderoso, pero contará con aliados, con la suerte y con su propio interior para sacar energía y fuerzas de flaqueza, sorprender a todos y vencer a su opositor. Puede que sepa o no dónde se mete y a qué riesgos se expone, pero no se arredrará hasta terminar su misión. 
  9. Reclusión (o sometimiento obligado) — La historia enfrenta a individuos contra grupos (empresas, familias, conspiradores, organizaciones, instituciones, políticos, caciques. hampones…), o a personas libres contra opresores que los coaccionan y reprimen su espacio vital, y plantea el dilema se someterse u optar por la rebeldía y vencer al enemigo colectivo o institucional.
  10. Superhéroe — Una persona con habilidades o poderes especiales debe actuar en un mundo ordinario, con enemigos que pueden ser también normales o igualmente especiales.

De todas las listas cortas que muestran cierta heterogeneidad, esta es, a mi parecer, la más lograda. Busca caracterizar lo más representativo de cada trama, y es obvio que en un argumento de superhéroes lo serán los poderes, en una de reclusión, la oposición y la rebeldía, en una de amistad, los buenos y malos momentos o en una de indagación sobre quién cometió un crimen o es la causa de un mal, lo será la investigación. Y no hay tipos de trama detonantes respecto de los demás. Hay una genétca bastante homogénea. Tan solo detecto una excesiva similitud entre los esquemas del tipo ordinario y el tonto triunfante, apenas separados por el perfil menos prometedor del tonto (fool), con menor probabilidad aparente de éxito y, por tanto, mayor potencial de sorpresa para su entorno.

LOS 10 TIPOS DE HISTORIAS DE PHIL PARKER

Phil Parker es un estudioso y profesor de guiones de cine londinense que trabaja también como consultor con diversas productoras cinematográficas, instituciones vinculadas al mundo del cine y festivales.

Es conocido especialmente por haber creado un marco creativo para la escritura de guiones que incluye criterios para armar historias, tramas, personajes, temas y estructuras dramáticas con diversos géneros, tonos y estilos, con el objetivo de que integren obras de ficción que funcionen. Lo denomina The creative matrix.

Su obra más conocida es The Art and Science of Screenwriting (Arte y ciencia de la escritura de guiones).

Su propuesta de diez tramas recuerda en parte a la antes citada de Denis Jonhston (algunos esquemas son idénticos).

  1. Romance — Un persona es objeto de deseo de otra y hay una lucha de la segunda por conseguirlo, haciendo frente a diversos obstáculos. Suele acabar positivamente.
  2. La virtud no reconocida — Una persona virtuosa cambia de mundo y conoce a otro, poderoso. Busca amor, topa con el poder, ayuda a este y al final se reconoce su virtud.
  3. El error o defecto fatal — Una persona de éxito aprovecha oportunidades para obtener beneficios, a menudo con consecuencias negativas para otros. Aunque intente reparar los daños, fracasará por su debilidad o error.
  4. Una deuda que debe ser pagada — Alguien quiere algo o a otra persona, pero el precio es alto. No lo paga o tarda en hacerlo y ello tiene consecuencias.
  5. La araña y la mosca — Una persona quiere que otra haga algo, pero no puede exigirlo o condicionar esa acción por la vía ordinaria, por lo que recurre al engaño, la coacción o la manipulación.
  6. El regalo o don que te quitan — Alguien tiene algo pero lo pierde porque se lo quitan, y tratará de recuperarlo; la experiencia le supondrá un cambio o reconciliación con quien se le opuso.
  7. Búsqueda — Un personaje se propone como misión encontrar a alguien o algo. Habrá obstáculos y al final quizá premio (pero no siempre).
  8. Ritos de paso — Alguien que sabe que ya lleva un recorrido busca completar su peripecia vital para pasar a una nueva etapa. Ello le supone un desafío con obstáculos en la ruta que deberá transitar si quiere culminar esa transición.
  9. El personaje errante — Una persona llega a un lugar nuevo y encuentra un conflicto que hará frente. Al final, probablemente seguirá su camino hasta encontrar otra situación similar.
  10. El personaje que no puede ser derrotado o humillado — Alguien que posee una destreza y conocimientos se enfrenta a un desafío que los pone a prueba y supone un elevado riesgo, pero al final supera el reto.

En esta lista, que parece tributaria de la de Denis Johnston, más que buscar el autor un criterio para mapear los argumentos del cine (que es lo que estudia Parker), da la sensación de que ha planeado sobre la producción histórica para bautizar tipos de argumentos distintos fijándose en lo que predomina en cada historia. No es, por tanto, una clasificación homogénea, armada con lucidez taxonómica, pero sí tiene como virtud la elección del núcleo de cada tipo de argumento. Así, con elementos positivos o negativos, con éxito o fracaso, (o con ambos elementos combinados), hay historias de amor, de reconocimiento, de superación, de posesión y manipulación, de pérdida, de búsqueda, de asunción de misiones, de evolución… Lo más chocante es la inclusión de dos tramas basadas en el perfil de un personaje, algo que se obvia en las demás, lo que contribuye a un excesivo solapamiento de elementos y resta algo de vistosidad a la propuesta.

LAS 14 TRAMAS DE NORMAN FRIEDMAN

Por último, el sociólogo y crítico literario estadounidense Norman Friedman (del que tengo pocas referencias) dedica algunas de sus publicaciones —centradas en diferentes temas culturales y ámbitos de la actividad profesional— a analizar ciertos elementos y criterios de la narrativa (como el punto de vista o el diseño argumental).

Entre sus publicaciones relacionadas con la narrativa y el cine hay que destacar estas:

  • Forms of the plot – (Las formas de la trama).
  • Point of view in fiction: The development of a critical concept – (El punto de vista en la ficción: desarrollo de un concepto crítico).
  • Form and meaning in fiction – (Forma y significado en la narrativa de ficción).

Friedman plantea su lista de tramas pivotando siempre sobre lo que le acontece al protagonista, y en el desarrollo de la historia influirá tanto el perfil del personaje como lo que le depare el destino; además, cmo desenlace se producirá un cambio o aprendizaje. Los argumentos adquieren así para el lector o espectador una carga emocional, y la acción y actuación del personaje puede progresar o degenerar y también producir admiración, patetismo, desilusión…

Tramas de fortuna (destino, cambio en la situación personal)

  1. De acción — Historia secuencial clásica de acción completa: problemas y resoluciones.
  2. Patética — Un personaje débil pierde y ello genera compasión.
  3. Trágica — Un personaje fuerte fracasa, lo que resulta esclarecedor, catártico.
  4. De castigo — Un chico malo se queda sin lo que quería u obtiene solo postres, los restos, menos de lo esperado, o nada.
  5. Sentimental — Un personaje débil gana a pesar de sus defectos o carencias.
  6. De admiración — Alguien como los demás triunfa y se gana la admiración de los demás por su empeño, entereza moral, valentía, sacrificio, integridad…

Tramas de personajes (evolución, cambio interno o moral)

  1. De maduración — Alguien pasa por la transición de la vida y madura (de niño a adulto, por una experiencia, por un rito de paso, superando un problema, por sus decisiones…).
  2. De reforma — Una persona en decadencia o caída restaura su posición y vuelve a levantarse.
  3. De prueba — Un personaje noble se prueba al extremo, por un reto, misión o ideal, fracasa varias veces y ello le ocasiona experimentar una transformación.
  4. De degeneración o decadencia — Un personaje atractivo cae en desgracia.

Tramas de pensamiento (cambios intelectuales o emocionales)

  1. De educación — El protagonista aprende algo importante, a veces partiendo de un perfil con muchos defectos que irá puliendo con la experiencia.
  2. De revelación — La ignorancia se diluye a medida que se revela la verdad y alguien llega a comprender su situación real.
  3. Afectiva — Tensión entre pensamientos y sentimientos, a veces con rivales de por medio y casi siempre con obstáculos, y dilemas sobre la toma de decisiones para que sean coherentes con lo que se piensa y se siente.
  4. De desilusión — Hay una pérdida de ideales y ello comporta los efectos consecuentes.

De las que hemos visto en esta primera parte de la entrada, esta es la propuesta más elaborada, con una buena clasificación en tres segmentos y con un criterio muy medido de definición de tipos. Todo pivota sobre el personaje y lo que le acontece, que viene influenciado por su perfil y desafiado por algún factor o elemento que le plantea el destino. En unas tramas prima el cambio personal físico o el resultado de la misión que se asume; en otras, el cambio interno moral, y en la restantes, la evolución o transformación que se da en pensamiento o en las concepciones morales del protagonista o héroe. Todo es recorrido, vicisitudes, resultado y aprendizaje, pero el punto clave de cada historia puede estar situado más en uno u otro tipo de cambio o evolución. No creo que el autor plantee que sean necesariamente historias distintas, pero pueden serlo y eso basta para que la lista funcione como señalador de núcleos de trama.



Como se ha podido ver, hay propuestas más o menos trabajadas, con grados diferentes de síntesis, casi todas con una marcada heterogeneidad en el criterio de clasificación y con diferentes enfoques. Además, algunas denotan claramente que se inspiran en otras.

En dos próximas entradas (tras algunos posts sobre otros temas), irá una nueva dosis, con varias listas de patrones argumentales que incluyen una tipología más amplia.